Representantes del sistema científico y tecnológico argentino avanzaron en una agenda federal orientada a fortalecer la vinculación entre la investigación, el desarrollo productivo y las necesidades específicas de cada región del país, durante la Segunda Asamblea General del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECYT) de 2026.
El encuentro se realizó en el Centro Cultural de la Ciencia (C3) y contó con la participación de autoridades nacionales, representantes de las áreas de ciencia y tecnología de las provincias y referentes del CONICET.
Uno de los principales anuncios fue la presentación del Programa de Transferencia de Tecnología Productiva (TTP), una nueva herramienta de financiamiento destinada a conectar las capacidades científico-tecnológicas existentes en el país con demandas concretas del sector productivo.
El programa buscará promover soluciones tecnológicas con impacto territorial a partir de las prioridades y problemáticas identificadas por cada jurisdicción.
Hasta $450 millones por jurisdicción
El TTP contará con dos modalidades: proyectos jurisdiccionales e interjurisdiccionales.
En la primera alternativa, cada provincia podrá presentar hasta tres proyectos, con un financiamiento máximo de $150 millones para cada iniciativa. De esta manera, una jurisdicción podrá acceder a hasta $450 millones.
Para los proyectos interjurisdiccionales, en tanto, se contempla un financiamiento de hasta $300 millones por iniciativa, con una cuota correspondiente a cada una de las provincias participantes.
En ambos casos, los proyectos tendrán un plazo máximo de ejecución de 24 meses y deberán estar orientados a brindar respuestas concretas a las demandas productivas de los territorios.
Inteligencia artificial, energía y otras áreas estratégicas
Durante la asamblea también se repasaron las herramientas de financiamiento disponibles en el CONICET para impulsar desde investigación básica hasta soluciones tecnológicas.
Entre las áreas consideradas estratégicas aparecen la agricultura, la energía, la salud, la inteligencia artificial y el manejo del agua.
El presidente del CONICET, Daniel Salamone, señaló además que los fondos destinados a proyectos del organismo prácticamente se triplicaron a partir de los nuevos montos correspondientes a diferentes instrumentos de financiamiento.
Otro de los ejes estuvo puesto en profundizar la vinculación tecnológica con pymes e industrias locales, mediante los Servicios Tecnológicos de Alto Nivel y otras herramientas de transferencia de conocimiento hacia el sector productivo.
Buscan duplicar las empresas de base tecnológica
Durante el encuentro también se destacó el nuevo reglamento para Empresas de Base Tecnológica (EBT) desarrollado por el CONICET.
Actualmente existen alrededor de 50 empresas de este tipo vinculadas al organismo y, con la implementación del nuevo instrumento, la expectativa es superar las 100.
La iniciativa apunta a simplificar las condiciones para que los desarrollos surgidos del sistema científico puedan convertirse en emprendimientos y empresas, además de generar un marco más previsible para las inversiones privadas destinadas a innovación.
También se presentaron avances de un relevamiento nacional realizado entre el COFECYT y el CONICET para actualizar la matriz de prioridades geográficas y disciplinares utilizada para orientar la asignación de becas y los ingresos a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico.
El trabajo busca identificar las necesidades específicas de cada territorio y las capacidades científicas disponibles para responder a ellas. Entre las prioridades regionales aparecen, por ejemplo, la energía en el NOA y la salud pública en el NEA, NOA y el Área Metropolitana, mientras que la inteligencia artificial y la biotecnología se presentan como áreas de alta demanda transversal en todo el país.
La asamblea concluyó con el compromiso de las seis regiones que integran el COFECYT —Centro, Cuyo, NOA, NEA, Bonaerense y Patagonia— de continuar trabajando sobre las agendas territoriales mediante mesas específicas durante el próximo semestre.
Fuente: CONICET / Redacción TE.




