China frena nuevas fábricas de baterías ante el exceso de capacidad

China decidió poner un freno temporal a la autorización de nuevos proyectos de fabricación de baterías destinadas al almacenamiento estacionario de energía, en medio de una creciente preocupación por el exceso de capacidad productiva, la fuerte competencia entre fabricantes y la presión sobre los precios.

La medida alcanza principalmente a los nuevos proyectos de producción de celdas para sistemas de almacenamiento energético (BESS) que todavía no comenzaron sus obras, mientras las instalaciones que ya se encuentran en construcción podrán continuar con su desarrollo.

La decisión se conoce mientras las autoridades chinas revisan tanto la capacidad industrial actualmente instalada como los proyectos previstos para los próximos años. Por el momento, no existe una prohibición permanente para construir nuevas fábricas y la suspensión podría modificarse de acuerdo con la evolución de la demanda y los resultados de esa evaluación.

Una industria que creció más rápido que la demanda

China consolidó durante los últimos años su posición como principal productor mundial de baterías, impulsada por el rápido crecimiento de los vehículos eléctricos, las energías renovables y los sistemas de almacenamiento.

La expansión industrial permitió aumentar significativamente la oferta de celdas y reducir sus costos. Sin embargo, la velocidad de las inversiones terminó generando una capacidad productiva superior a la que actualmente puede absorber el mercado.

Como consecuencia, aumentó la competencia entre los fabricantes, bajaron los precios de las celdas y comenzaron a reducirse los márgenes de rentabilidad de las empresas.

El escenario presenta similitudes con lo ocurrido en otras industrias chinas, especialmente en los sectores de paneles solares y vehículos eléctricos. Las fuertes inversiones permitieron alcanzar grandes escalas de producción y reducir costos, pero al mismo tiempo provocaron problemas vinculados con la sobreoferta.

Además, algunas compañías vinculadas originalmente a la fabricación de paneles solares comenzaron a ingresar al negocio del almacenamiento energético con baterías en busca de nuevas oportunidades, incrementando todavía más la competencia.

China busca ordenar el mercado de baterías

La suspensión de nuevas autorizaciones forma parte de un proceso más amplio para moderar el ritmo de expansión de la industria.

China también comenzó a modificar algunos de los incentivos fiscales que durante años favorecieron el crecimiento del sector. El objetivo apunta ahora a aprovechar mejor las fábricas existentes y recuperar niveles de rentabilidad antes de continuar aumentando la capacidad.

El cambio se produce en un contexto particular, ya que la demanda mundial de almacenamiento energético continúa creciendo de la mano de una mayor incorporación de fuentes renovables a los sistemas eléctricos.

El problema para la industria china, por lo tanto, no radica en la falta de perspectivas para el mercado de baterías, sino en que la capacidad de fabricación aumentó a un ritmo todavía mayor.

El impacto sobre la electrificación

La medida está concentrada en las baterías destinadas al almacenamiento estacionario y no representa un freno general a la producción de baterías para vehículos eléctricos u otras aplicaciones.

Sin embargo, lo que ocurra con la industria china puede tener consecuencias sobre distintos sectores que avanzan hacia la electrificación, debido al peso que el país tiene dentro de la cadena global de suministro.

La enorme capacidad de fabricación desarrollada por China fue uno de los factores que contribuyeron a aumentar la disponibilidad mundial de celdas y reducir sus precios durante los últimos años.

El costo de las baterías continúa siendo uno de los principales desafíos para extender la electrificación hacia segmentos como la maquinaria agrícola. En mercados como India, por ejemplo, un tractor eléctrico de 35 HP puede alcanzar un precio cercano a 2,5 veces el de un modelo diésel equivalente, con la batería representando una parte importante de esa diferencia.

De aumentar la producción a recuperar rentabilidad

La industria china de baterías comienza así una nueva etapa. Después de años en los que la prioridad estuvo puesta en expandir rápidamente la escala productiva, las autoridades buscan evitar que una mayor sobrecapacidad siga deteriorando los precios y los márgenes de los fabricantes.

La decisión no implica necesariamente un aumento inmediato del precio de las baterías, pero marca un cambio en la estrategia industrial: pasar de una expansión prácticamente ilimitada hacia un crecimiento más controlado.

La evolución de este proceso será seguida de cerca por los fabricantes de vehículos, maquinaria y sistemas energéticos de todo el mundo. Una parte importante de la viabilidad económica de la electrificación depende de que los costos de las baterías continúen disminuyendo, y China seguirá ocupando un lugar central en esa ecuación.

Fuente: MaquiNAC / Redacción TE.

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