Los parques eólicos de la Patagonia, y especialmente los instalados en Chubut, se encuentran entre los de mayor productividad del país y registran factores de carga que prácticamente duplican el promedio mundial. La combinación entre la persistencia del viento, las características del terreno y la tecnología de los aerogeneradores explica buena parte de estos resultados.
Uno de los registros más destacados se produjo en diciembre de 2025, cuando el Parque Eólico Manantiales Behr, de YPF Luz, alcanzó un factor de carga del 80,2%, según datos de Cammesa.
La tendencia continuó durante 2026. En junio, los parques Loma Blanca I, II y III, pertenecientes a Goldwind y ubicados en el norte de Chubut, ocuparon los primeros lugares del país con factores de carga de entre el 64% y el 68,3%.
Las cifras adquieren mayor dimensión al compararlas con el escenario internacional: el factor de carga eólico promedio mundial se ubicó en torno al 35% durante 2024, de acuerdo con datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).
Cammesa calcula este indicador sobre la energía posible de generar. Para ello contempla tanto la electricidad efectivamente producida por cada parque como aquella que podría haberse generado pero no llegó a producirse debido a restricciones de la red eléctrica.
Una combinación favorable para la generación
Aunque es habitual escuchar que la Patagonia posee “los mejores vientos del mundo”, los especialistas consideran que esa definición no es completamente precisa desde el punto de vista técnico.
Roberto Jones, licenciado en Geografía, profesor universitario de Climatología y exintegrante del Centro Regional de Energía Eólica de Chubut, explicó que los vientos patagónicos son excelentes para la generación, aunque su alto rendimiento responde a una combinación de diferentes factores.
En el sur de Chubut confluyen la calidad, densidad y persistencia del viento con una topografía especialmente favorable. Las grandes extensiones de terreno sin obstáculos permiten aprovechar de manera eficiente el recurso eólico.
A esto se suma el comportamiento estacional. Entre agosto y marzo predominan vientos del oeste de gran intensidad, mientras que durante el invierno disminuyen parcialmente. La calidad y características de los aerogeneradores instalados también tienen incidencia directa en el rendimiento final.
Esta combinación permitió que los últimos cinco informes de Cammesa tuvieran siempre parques patagónicos entre los de mayor factor de carga del país. Entre ellos aparecen Manantiales Behr, Kosten, Garayalde, Bicentenario y los complejos Loma Blanca I, II y III.
Menor intensidad pero mayor persistencia
Las características del viento tampoco son iguales en toda la provincia.
En el norte de Chubut, donde funcionan los parques Loma Blanca, el viento puede ser menos intenso que en otras zonas patagónicas, pero presenta una mayor persistencia y regularidad.
Esta condición resulta especialmente favorable para mejorar el factor de carga porque permite que los aerogeneradores trabajen durante más horas por día y más días a lo largo del año. De esta manera, una menor velocidad del viento puede ser compensada por su constancia.
Detrás de esa persistencia también existe una explicación vinculada con la circulación atmosférica global. La Patagonia se encuentra bajo la influencia de los vientos del oeste originados en el Pacífico.
El marcado carácter oceánico del hemisferio sur contribuye a mantener esa dirección de manera estable, aunque con variaciones estacionales. Durante el invierno austral los vientos pierden parte de su intensidad y vuelven a fortalecerse en verano por el desplazamiento de los cinturones de alta y baja presión.
Estas variaciones explican también por qué un parque puede alcanzar factores de carga extraordinariamente elevados durante determinados meses y luego presentar valores más moderados cuando se analiza el promedio anual.
El límite está en la capacidad de transporte
El potencial eólico de Chubut enfrenta, sin embargo, una limitación que excede la disponibilidad del recurso natural: la capacidad de transporte de energía eléctrica.
Jones advirtió que el incremento de la potencia eólica instalada en la provincia se encuentra frenado por las restricciones existentes a partir de Puerto Madryn, donde la capacidad disponible de transporte habría quedado prácticamente colmada entre 2022 y 2023.
La situación representa uno de los principales desafíos para continuar ampliando la generación renovable en una provincia que cuenta con condiciones naturales y tecnológicas capaces de ubicar a sus parques eólicos entre los de mejor rendimiento del país.
Fuente: EconoJournal / Redacción TE.




