Seaboard Corporation: el gigante estadounidense que produce azúcar, bioetanol y energía en Salta

Seaboard Corporation es uno de esos conglomerados difíciles de encasillar en una sola actividad. El grupo estadounidense participa en la producción y procesamiento de carne porcina, comercializa granos, opera transporte marítimo, produce combustibles renovables, genera electricidad y mantiene negocios agroindustriales en distintos mercados. En la Argentina está presente desde hace tres décadas y tiene en Salta una de sus principales operaciones vinculadas con el azúcar, el bioetanol y la generación de energía.

La compañía cerró 2025 con una facturación de 9.746 millones de dólares, activos por 8.246 millones y alrededor de 14.000 empleados. Cotiza en Nueva York bajo el símbolo SEB, aunque continúa fuertemente controlada por la familia Bresky, vinculada con la empresa desde sus orígenes y propietaria de aproximadamente el 74% de las acciones.

La historia de Seaboard comenzó en 1918, cuando Otto Bresky, dedicado al corretaje de harina, adquirió un molino en Atchison, Kansas. La molienda fue durante décadas el corazón del negocio hasta que la compañía comenzó a expandirse hacia otras actividades y mercados.

Uno de los primeros pasos de su internacionalización llegó en 1966, con la participación en un molino de harina en Guayaquil, Ecuador. Más tarde, en 1982, Seaboard vendió sus molinos estadounidenses a Cargill, adoptó su actual denominación y comenzó una etapa de diversificación que terminaría convirtiéndola en un conglomerado con presencia en más de 45 países.

Actualmente, uno de sus mayores negocios es Commodity Trading and Milling (CT&M), división dedicada a comprar, vender, transportar y procesar trigo, maíz, harina de soja y otros commodities. La compañía comercializa alrededor de 15 millones de toneladas de materias primas por año y posee instalaciones en 26 países. Solamente durante 2025, esta división registró ventas por 5.173 millones de dólares.

La producción porcina representa otro de sus pilares. A través de Seaboard Foods, el grupo integra distintas etapas que van desde la genética y la reproducción hasta la alimentación y el procesamiento. Durante 2025 produjo internamente el 94% de los cerdos que procesó.

Además, posee el 50% de Seaboard Triumph Foods, que opera una planta en Sioux City, Iowa, con capacidad para procesar alrededor de seis millones de cerdos anuales, y controla el 52,5% de Butterball, uno de los principales productores de pavos de Estados Unidos.

A esta estructura se suma Seaboard Marine, la división de transporte marítimo que opera desde Miami y conecta Estados Unidos con 27 países del Caribe, Centroamérica y Sudamérica. En 2025 recibió seis de los ocho nuevos buques encargados para ampliar su flota y destinó 302 millones de dólares a inversiones en este segmento.

La energía también ocupa un lugar importante dentro del grupo. En Estados Unidos, Seaboard produce biodiésel y diésel renovable utilizando, entre otras materias primas, grasas animales y aceites vegetales. Esa división alcanzó ventas por 605 millones de dólares durante 2025, aunque finalizó el ejercicio con una pérdida operativa de 127 millones.

En República Dominicana, en tanto, la compañía participa en la generación de electricidad mediante dos centrales flotantes y desarrolla una nueva unidad denominada Estrella del Mar IV, cuya entrada en operación está prevista para 2028.

Tres décadas de presencia en la Argentina

Seaboard desembarcó en la Argentina en 1996 con la adquisición del Ingenio y Refinería San Martín del Tabacal, ubicado en el departamento de Orán, provincia de Salta. En 2026 cumplió así 30 años de actividad en el país.

La operación local funciona actualmente bajo el nombre Seaboard Energías Renovables y Alimentos y tiene a la caña de azúcar como eje de un esquema productivo integrado. La empresa trabaja sobre unas 28.000 hectáreas y cuenta con capacidad para producir aproximadamente 250.000 toneladas métricas de azúcar y 125 millones de litros de alcohol por año.

El complejo tiene, sin embargo, una historia mucho más extensa que la presencia de la compañía estadounidense. La actividad azucarera en El Tabacal comenzó a principios del siglo XX y la campaña iniciada en 2026 corresponde a la zafra número 107.

Con el paso de los años, la operación dejó de funcionar únicamente como un ingenio azucarero y avanzó hacia un modelo que integra alimentos, biocombustibles y generación eléctrica.

Una de las principales transformaciones llegó con una inversión superior a los 50 millones de dólares para desarrollar una planta de cogeneración con una potencia instalada de 48 MW. De ese total, alrededor de 16 MW son utilizados por el propio complejo agroindustrial, mientras que el excedente puede ser entregado al Sistema Argentino de Interconexión.

La electricidad se obtiene mediante biomasa, principalmente a partir del bagazo que queda luego del procesamiento de la caña de azúcar. De esta manera, un residuo de la producción azucarera se convierte en combustible para generar energía renovable.

Bioetanol, otro de los pilares del complejo salteño

El bioetanol se convirtió también en una de las principales actividades de Seaboard en la Argentina. La compañía se encuentra entre los mayores productores nacionales de bioetanol de caña destinado al corte obligatorio de las naftas.

El complejo cuenta con dos destilerías, inauguradas en 2008 y 2017. La segunda fue presentada como la primera planta dual del país, debido a su capacidad para producir bioetanol tanto a partir de caña de azúcar como de maíz.

La infraestructura dispone de cuatro equipos de destilación y puede procesar hasta 800 metros cúbicos diarios de bioetanol, mientras que la capacidad de fermentación alcanza los 650 metros cúbicos por día. La compañía también incorporó tecnología para medir en tiempo real la concentración de alcohol dentro de los tanques.

Este modelo permite aprovechar una misma cadena agroindustrial para obtener distintos productos. De la caña surgen azúcar, alcohol y bioetanol, mientras que sus residuos son utilizados para generar electricidad mediante biomasa.

En el segmento de alimentos, la marca más reconocida por los consumidores es Chango, utilizada para comercializar diferentes variedades de azúcar y otros productos destinados a los hogares. El azúcar industrial, en cambio, se comercializa bajo la marca Tabacal.

La operación salteña refleja a escala local el modelo que Seaboard desarrolló durante más de un siglo: integrar diferentes etapas productivas y diversificar sus negocios entre alimentos, commodities, logística, combustibles y generación eléctrica.

Desde aquel molino adquirido por Otto Bresky en Kansas en 1918 hasta el actual complejo de azúcar, bioetanol y energía de Salta, Seaboard pasó de ser una compañía dedicada principalmente a la molienda a convertirse en un conglomerado global con presencia en decenas de países y actividades que atraviesan buena parte de las cadenas agroindustriales y energéticas.

Fuente: Bichos de Campo / Redacción TE.

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