La ola polar que azotó Santa Cruz durante julio no solo dejó caminos cubiertos de nieve y temperaturas de hasta 25 grados bajo cero. También tuvo un fuerte impacto sobre la actividad petrolera, especialmente en los yacimientos del norte provincial, donde la producción de crudo registró importantes retrocesos.
El ingreso de sucesivos pulsos de aire polar comenzó a complicar la operación desde mediados de julio y alcanzó su punto más crítico el día 19. En algunos sectores, la nieve superó el metro de altura y bloqueó caminos, picadas y accesos a las locaciones petroleras.
Las condiciones climáticas obligaron a las compañías a implementar operativos de contingencia para garantizar la continuidad de las tareas. Entre las medidas adoptadas estuvieron el despliegue de maquinaria vial para despejar accesos y la permanencia de trabajadores en los yacimientos durante períodos más prolongados, con el objetivo de evitar desplazamientos durante las horas de mayor riesgo.
De acuerdo con los registros oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación, analizados por EnergíaON, la producción petrolera de Santa Cruz cayó un 6% durante julio. El impacto, sin embargo, podría ser todavía mayor en agosto, ya que la primera mitad de julio presentó condiciones relativamente normales y amortiguó parcialmente el resultado mensual.
El impacto fue particularmente fuerte entre las operadoras de la zona norte de Santa Cruz, dentro de la Cuenca del Golfo San Jorge.
Venoil registró la mayor caída porcentual, con un descenso del 19,4% en su producción durante julio. Le siguieron Azruge, con una baja del 18,6%, y Roch, que redujo sus extracciones un 14,5%.
También se registraron retrocesos en Clear Petroleum (-10,5%), Patagonia Resources (-7%) y Quintana Energy (-3,1%).
Entre las compañías de mayor trayectoria en la región, Compañía General de Combustibles (CGC) redujo su producción un 3,75%, mientras que Pan American Energy (PAE) registró una baja del 3%.
Las empresas señalaron que durante los días de mayor intensidad del temporal la caída productiva llegó a alcanzar el 25% en algunos puntos, debido principalmente a la imposibilidad de acceder a determinadas locaciones.
El temporal generó un escenario adverso para las compañías por partida doble. Por un lado, la imposibilidad de acceder con normalidad a los yacimientos afectó directamente los niveles de producción. Por otro, las tareas extraordinarias necesarias para mantener operativos los campos implicaron mayores costos.
La situación además interrumpió la tendencia positiva que venían mostrando algunas áreas de Santa Cruz luego de que, en diciembre pasado, distintas operadoras asumieran activos que anteriormente estaban bajo control de YPF.
Desde el sector estiman que el verdadero impacto del fenómeno climático quedará reflejado en los datos de producción de agosto, que se conocerán durante septiembre.
La nieve y las bajas temperaturas forman parte del invierno patagónico, pero las condiciones registradas durante este episodio estuvieron muy por encima de los parámetros habituales. Para la industria petrolera santacruceña, el efecto del temporal no terminó con el regreso de temperaturas más moderadas: la recuperación de los niveles de producción y la normalización de los caminos demandarán todavía varios días de trabajo.
Fuente: Gobierno de Santa Cruz/Redacción TE




