Un informe reciente reveló que el Estado nacional se queda con tres cuartas partes de la recaudación generada por la minería en Argentina, mientras que las provincias productoras apenas reciben el 22% y los municipios el 3%. El esquema vuelve a poner en debate la distribución de los recursos derivados de una actividad clave para las economías regionales.
Predominio de la recaudación nacional
Según el análisis, de cada 100 pesos obtenidos por impuestos vinculados a la minería, unos 75 van a la Nación. La mayor parte proviene del Impuesto a las Ganancias —que representa el 35% sobre las utilidades netas— y del Impuesto al Valor Agregado (IVA), aunque este último suele ser recuperado por las empresas exportadoras.
Además, las retenciones a las exportaciones de minerales, que en 2025 fueron reducidas, aportan una porción menor: actualmente la mayoría de los minerales tributan 0%, mientras que el litio y la plata mantienen una alícuota del 4,5%.
Las provincias y los municipios, con menor participación
Las provincias obtienen ingresos principalmente a través de las regalías mineras, que están limitadas por ley a un máximo del 3% del valor “boca de mina”, aunque algunas jurisdicciones las elevan hasta 3,5%. Estos fondos representan alrededor del 22% del total recaudado.
En tanto, los municipios solo participan con tasas menores —de entre el 0,5% y el 2%— en conceptos de inspección, seguridad e higiene, además de tributos ambientales específicos según la jurisdicción.
Reclamos por una distribución más equitativa
La concentración de los ingresos en el nivel nacional genera tensiones en las provincias productoras, que reclaman una mayor participación para afrontar los impactos locales de la actividad minera, tanto en infraestructura como en el cuidado ambiental.
Distritos como Catamarca, San Juan o Santa Cruz sostienen que los recursos deberían redistribuirse con mayor equidad, dado que la extracción se realiza en sus territorios y las consecuencias —económicas, sociales y ecológicas— recaen directamente sobre sus comunidades.
Un debate abierto
El esquema actual de recaudación minera refleja la histórica centralización fiscal argentina. Con la expansión de proyectos de cobre y litio, el tema vuelve al centro del debate sobre el federalismo fiscal y la necesidad de que las provincias reciban una porción mayor de los recursos que genera la explotación de sus propios bienes naturales.
Fuente: Editorial RN/Redacción TE.




