A poco de vencer el plazo fijado por el gobierno nacional para avanzar con la licitación de las represas hidroeléctricas del Comahue, todo indica que el proceso sufrirá una nueva postergación. La falta de definiciones técnicas, jurídicas y políticas volvió a trabar una licitación clave para el sistema energético argentino y para las provincias de Neuquén y Río Negro, que exigen participación directa en la administración de estas infraestructuras estratégicas.
Según publicó el diario Río Negro, el Ministerio de Economía de la Nación no logró consensuar ni redactar los pliegos de licitación antes del plazo previsto, lo que obligaría a extender por segunda vez los contratos de operación a las actuales empresas concesionarias, entre ellas Enel y Central Puerto. El proceso estaba previsto para finalizar el 11 de agosto, pero las demoras hacen inviable ese cronograma.
Las represas afectadas por esta indefinición incluyen El Chocón, Arroyito, Alicurá, Piedra del Águila y Cerros Colorados, todas ubicadas sobre los ríos Limay y Neuquén, responsables de una parte significativa de la generación hidroeléctrica del país. La última licitación venció en 2023 y fue prorrogada por un año mediante un decreto del gobierno anterior. La nueva postergación generaría tensiones con las provincias, que reclaman ser consideradas como actores centrales en cualquier nuevo esquema de administración.
En paralelo, el gobierno nacional aún no definió si mantendrá el criterio de “concesión” o si avanzará hacia un modelo de empresa estatal mixta con participación provincial. Las provincias han manifestado públicamente su malestar por la falta de diálogo institucional y advierten que no avalarán un nuevo proceso licitatorio que excluya su rol como titulares originarios de los recursos hídricos.
La demora también impacta en las inversiones necesarias para el mantenimiento y modernización de las represas, muchas de las cuales operan con equipamiento que supera los 40 años de antigüedad. Sin un nuevo marco jurídico, las concesionarias actuales no están obligadas a ejecutar planes de inversión a largo plazo, lo que pone en riesgo la sustentabilidad del sistema.
Desde el sector energético advierten que el estancamiento del proceso licitatorio puede comprometer la eficiencia y seguridad de una parte clave de la generación eléctrica nacional. Las represas del Comahue no solo abastecen de energía a millones de usuarios, sino que también cumplen funciones fundamentales de regulación hídrica, riego y control de inundaciones.
La prórroga, que se daría de hecho ante la imposibilidad de emitir los pliegos a tiempo, volverá a abrir un escenario de incertidumbre política y jurídica, en un contexto de creciente tensión entre Nación y provincias por el control de los recursos estratégicos.
Fuente: Diario Río Negro Redacción TE




