El especialista en energías renovables y miembro de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), Marcelo Álvarez, advirtió sobre la necesidad urgente de avanzar en una planificación energética seria y sostenida para que Argentina pueda recuperar terreno en la transición hacia una matriz más limpia y diversificada.
Durante el Congreso Neuquino de Transición Energética, Álvarez comparó la evolución regional y señaló que mientras Brasil y Chile lograron avances significativos en energías limpias, Argentina permanece rezagada, con apenas un 18% de participación renovable en su matriz.
“Argentina comenzó en una posición similar, pero no alcanzó el mismo nivel de desarrollo por falta de políticas claras y por el peso de subsidios que distorsionan el mercado”, remarcó.
El experto insistió en que la planificación energética debería ser la regla y no la excepción, tanto en el plano nacional como en los hogares y la industria. Según explicó, planificar no solo reduce costos, sino que también genera empleo, atrae financiamiento y mejora la competitividad de la economía.
Criticó con dureza los subsidios indiscriminados aplicados en el área metropolitana de Buenos Aires, que fomentaron “conductas de despilfarro” y una desconexión entre el consumo energético y el uso de recursos naturales. En contraste, destacó que provincias como Neuquén y Córdoba, donde la energía es más costosa, desarrollaron hábitos de consumo más responsables.
Un futuro con mayor peso renovable
De cara al futuro, Álvarez se mostró optimista:
- Para 2030, proyecta un aumento de la participación renovable gracias a su creciente competitividad y al impulso de sectores como la minería.
- Hacia 2050, visualiza una matriz casi 100% renovable, con un pequeño aporte de gas como respaldo.
También subrayó la oportunidad que representa Vaca Muerta combinada con hidrógeno verde para generar exportaciones energéticas estratégicas, por ejemplo en la aviación.
Uno de los principales obstáculos señalados es el cuello de botella en la red de transporte eléctrico en alta tensión, consecuencia de la falta de inversiones en décadas pasadas. Para revertirlo, planteó la necesidad de desarrollar parques solares distribuidos, que reduzcan costos y aporten estabilidad a la red.
Asimismo, destacó el rol de la almacenación con baterías para amortiguar picos de demanda y la importancia de avanzar en la interconexión regional con países vecinos.
Álvarez insistió en que el gran desafío es crear un marco de previsibilidad para los inversores. “La ausencia de planificación y seguridad jurídica encarece el financiamiento en comparación con otros países de la región”, señaló. Por eso, pidió al gobierno establecer reglas claras, fomentar la competencia e incentivar el autoconsumo como camino para reducir costos y generar confianza.
El congreso concluyó con la firma del Compromiso Energético 2030, un documento que fija los lineamientos para que Neuquén impulse su transición hacia un modelo energético sostenible.
Fuente: Diario Río Negro/Redacción TE.




