La aparición de señales vinculadas a Saudi Aramco, la mayor petrolera del mundo, despertó un fuerte interés en el sector energético argentino y reabrió las especulaciones sobre una posible incursión de la compañía en Vaca Muerta, la formación no convencional ubicada en Neuquén.
Aunque no hubo anuncios oficiales, distintos indicios muestran que la firma saudí observa de cerca el potencial energético del país.
Movimientos que generan expectativa
En las últimas semanas, Aramco publicó ofertas laborales en Neuquén, orientadas a profesionales con experiencia en upstream, refinación, eficiencia energética, análisis de datos y mercados de carbono. Los avisos, que desaparecieron poco después, fueron interpretados por analistas como una señal exploratoria más que un proceso formal de contratación.
El interés se reforzó tras la visita del CEO de Aramco, Amin Nasser, a Buenos Aires, donde participó de un evento organizado por J.P. Morgan junto a referentes de la industria nacional, entre ellos directivos de YPF.
En paralelo, YPF y la italiana ENI firmaron un acuerdo marco con ADNOC, otra compañía de Medio Oriente, para avanzar en el proyecto Argentina LNG, destinado a exportar gas natural licuado producido en Vaca Muerta. La presencia saudí en ese escenario no pasó inadvertida para el mercado.
Posibles escenarios
En el sector se analizan distintas alternativas sobre el papel que podría jugar Aramco en Argentina. Una opción sería su asociación con operadoras locales para proyectos de producción o refinación. Otra posibilidad apunta a su vinculación con la cadena de exportación de GNL, aprovechando su experiencia global en el negocio del gas licuado.
También se evalúa una estrategia de diversificación internacional, con el objetivo de ampliar la cartera de activos fuera de Medio Oriente y posicionarse en nuevas cuencas de hidrocarburos no convencionales.
Silencio oficial, expectativa creciente
Por el momento, no existen anuncios públicos ni acuerdos concretos entre Aramco y operadoras de Vaca Muerta. Sin embargo, fuentes del mercado aseguran que “existen conversaciones preliminares” y que el interés saudí es real.
El potencial argentino y la magnitud del desarrollo proyectado en el Argentina LNG —una obra que requerirá inversiones multimillonarias— hacen que la presencia de un jugador del tamaño de Aramco resulte estratégica para el futuro energético del país.
Una oportunidad para la energía argentina
Con reservas capaces de garantizar producción durante décadas, Vaca Muerta se consolida como un polo de atracción para el capital internacional. En un contexto global de transición energética y búsqueda de nuevos proveedores confiables, la Argentina vuelve a posicionarse como un actor relevante.
El eventual desembarco de Saudi Aramco no solo reforzaría esa tendencia, sino que marcaría un nuevo capítulo en la internacionalización del sector hidrocarburífero argentino.
Fuente: LMNeuquen/Redacción TE




