Vaca Muerta y nuevas infraestructuras impulsan el crecimiento; Sudamérica concentra más del 80% del nuevo suministro global fuera de OPEP.
Argentina proyecta un crecimiento del 16% en su producción de crudo para 2025, con una meta que alcanzaría los 830.000 barriles diarios, impulsada principalmente por la consolidación de Vaca Muerta y el avance de nuevas obras de infraestructura como el gasoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), destinado a potenciar las exportaciones.
El proyecto VMOS, que permitirá evacuar crudo hacia las terminales portuarias del sur del país, obtuvo recientemente un financiamiento de 2.000 millones de dólares a través de un préstamo sindicado, lo que refuerza su rol estratégico para el mediano plazo. Según las autoridades del sector, esta obra permitirá alcanzar una capacidad exportadora de hasta 550.000 barriles diarios para 2027 y consolidará el rol exportador de Argentina en materia de hidrocarburos no convencionales. (Fuente: Reuters)
El crecimiento proyectado no es aislado: forma parte de una tendencia regional más amplia. Según un informe publicado por The Wall Street Journal, más del 80% del aumento de la producción global fuera de la OPEP durante los próximos cinco años estará concentrado en Sudamérica, con Brasil, Guyana y Argentina a la cabeza. Esta dinámica está motivando inversiones millonarias de empresas como Petrobras, Exxon, Chevron, YPF y Shell, que apuestan por nuevos desarrollos en la región.
En el caso argentino, además del avance de YPF y Chevron en Loma Campana, se destacan proyectos como la nueva planta de procesamiento de crudo que Pampa Energía construirá en Vaca Muerta, con una inversión estimada en 426 millones de dólares, apuntando a ampliar la capacidad de tratamiento y evacuación de petróleo para los próximos años. (Fuente: Reuters)
Estas iniciativas no solo consolidan el peso de Argentina en el mapa energético regional, sino que refuerzan su perfil como proveedor confiable para mercados que buscan diversificar su abastecimiento en un contexto de tensiones geopolíticas y redefinición de los flujos energéticos a nivel global.




