En el actual conflicto entre Irán, Israel y EE.UU., el espacio digital ha adquirido un rol central. Desde ciberataques a infraestructuras críticas hasta restricciones estatales a la conectividad, la guerra no se libra solo en el campo de batalla, sino también en los servidores.
Irán impuso apagones totales de internet en varias provincias, limitando el flujo de información y provocando denuncias de censura. Del otro lado, ciberataques presuntamente israelíes afectaron bancos y plataformas digitales iraníes, generando importantes interrupciones en servicios civiles.
Este tipo de medidas y ataques revelan cómo los derechos digitales, como el acceso a la información, la privacidad y la libertad de expresión, se ven seriamente amenazados en contextos bélicos, donde la tecnología es utilizada tanto como herramienta de control como de confrontación.
Expertos en derecho internacional y ciberseguridad alertan sobre la falta de regulación global para proteger a la población civil frente a estos abusos digitales en conflictos armados.




