La Confederación Argentina de Trabajadores de Hidrocarburos, Energía, Combustibles, Derivados y Afines (CATHEDA) declaró el estado de alerta y reclamó que el crecimiento de las inversiones se traduzca en empleo y salarios, según un comunicado difundido el 15 de octubre.
El documento lleva las firmas de Guillermo Moser (Luz y Fuerza) y Guillermo Mangone (gremio del gas natural). Integran la confederación, entre otros, SUPEH, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, FETIGNRA, FITESGRA, AOMA, la Federación de la Industria Química y Petroquímica y la Unión Ferroviaria.
En materia salarial, advierten que los ingresos pierden poder adquisitivo y que el impuesto a las Ganancias alcanza a parte de los trabajadores.
Sobre el RIGI, sostienen que los proyectos con ventajas fiscales, aduaneras y cambiarias deben asumir compromisos de empleo, salarios y seguridad, con trabajo registrado, respeto de los convenios colectivos y mayor participación de proveedores nacionales.
También manifiestan preocupación por la sustentabilidad económica de los servicios de transporte, gas, agua y electricidad, que podría afectar el mantenimiento, la operación segura y la continuidad del servicio.
Denuncian riesgos laborales que atribuyen a la falta de inversión, la sobreexigencia de los trabajadores y el desinterés de las autoridades, y piden que las transiciones tecnológicas protejan los puestos de trabajo y prevean capacitación.
«Los recursos naturales del país no pueden generar riqueza para unos pocos mientras los trabajadores quedan al margen», afirma el comunicado.
La confederación dice estar dispuesta a negociar con interlocutores que tengan capacidad de decisión. El texto no informa cifras concretas de empleo, salarios ni de los beneficios del RIGI.
Fuente: Ámbito (Energy Report) / Redacción TE




