Mendoza adjudicó dos áreas petroleras por US$45 millones y apuesta a reactivar la producción

El Gobierno de Mendoza adjudicó por 25 años las concesiones de explotación de las áreas hidrocarburíferas Atamisqui y El Manzano, con compromisos de inversión por un total de US$45 millones durante la primera década.

El proceso, impulsado por el Ministerio de Energía y Ambiente provincial, apunta a incorporar capital, recuperar actividad en áreas productivas y avanzar en la reactivación de pozos dentro de las dos cuencas hidrocarburíferas que atraviesan el territorio mendocino.

Atamisqui, ubicada en la Cuenca Cuyana, quedó en manos de Petróleos Sudamericanos SA, que comprometió US$15 millones en inversiones durante los primeros diez años de la concesión. El área El Manzano, perteneciente a la Cuenca Neuquina, fue adjudicada a Venoil SA, con un programa de inversiones por US$30 millones para el mismo período.

De esta manera, ambas concesiones concentran un desembolso previsto de US$45 millones, sujeto a programas de trabajo, planes de actividades y cronogramas de ejecución establecidos en las respectivas ofertas.

Más allá del monto, el objetivo de la provincia es que las inversiones se traduzcan rápidamente en mayor actividad hidrocarburífera. El plan contempla la perforación de nuevos pozos, trabajos de recuperación secundaria y la puesta nuevamente en producción de pozos que actualmente se encuentran inactivos.

«Lo relevante no es solo el monto comprometido, sino en qué se traduce», sostuvo la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre. En ese sentido, destacó que las inversiones implicarán «pozos nuevos, recuperación secundaria y reactivación de pozos inactivos», además de movimiento para las empresas de servicios y mayores regalías para Mendoza.

Más áreas en producción

Desde la Dirección de Hidrocarburos provincial remarcaron que las nuevas adjudicaciones también funcionan como una señal sobre la vigencia del potencial convencional de Mendoza.

Su titular, Lucas Erio, sostuvo que el resultado del proceso demuestra que «el convencional mendocino sigue teniendo recorrido» y vinculó el crecimiento de las adjudicaciones con un escenario de mayor competencia entre compañías.

Según explicó, la provincia pasó de contar con una única área adjudicada y un solo oferente en 2019 a alcanzar siete áreas adjudicadas en menos de dos años, con participación de distintas empresas.

«Cuando hay reglas claras y previsibilidad, el mercado responde», afirmó Erio.

Con las nuevas concesiones, Mendoza busca consolidar una estrategia orientada a sostener la actividad convencional y recuperar producción en áreas con potencial, mientras la provincia intenta aprovechar su participación tanto en la Cuenca Cuyana como en la Cuenca Neuquina.

El desafío ahora estará en transformar los compromisos asumidos en inversiones efectivas, nuevos pozos y mayor producción, con impacto directo sobre el entramado de proveedores, el empleo y los ingresos provinciales provenientes de la actividad hidrocarburífera.

Fuente: Gobierno de Mendoza/Redacción TE

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