Estados Unidos y Cuba profundizan su tensión mientras la isla denuncia un “cerco energético”

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció que Estados Unidos intensificó la presión económica sobre la isla mediante un “cerco energético” que, según sostuvo, busca agravar la crisis interna y provocar un colapso económico y social.

Durante su intervención ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, el mandatario afirmó que las sanciones impulsadas por Washington redujeron de manera drástica el ingreso de combustibles al país, lo que profundizó una situación energética que ya venía deteriorándose desde hace varios años.

Según explicó, Cuba recibió un solo buque con combustible en los últimos siete meses como consecuencia de las restricciones impuestas por la administración del presidente Donald Trump. La Casa Blanca endureció su política hacia la isla a comienzos de este año mediante una orden ejecutiva que habilita sanciones y aranceles para países y empresas que suministren petróleo o hidrocarburos a Cuba, con el objetivo de aumentar la presión sobre el gobierno cubano.

Díaz-Canel aseguró que la falta de diésel y fueloil provocó la salida de servicio de más de 1.400 megavatios de generación eléctrica, lo que derivó en extensos cortes de energía en distintas provincias. El mandatario incluso comparó la situación con la política de reconcentración aplicada por el gobierno colonial español a fines del siglo XIX, al considerar que ambas estrategias buscan generar sufrimiento mediante la privación de recursos esenciales.

La crisis energética se convirtió en uno de los principales problemas que enfrenta actualmente la isla. Los apagones, la escasez de combustibles y las dificultades para el transporte y la actividad económica afectan de manera cotidiana a la población, en un contexto marcado además por una fuerte inflación, desabastecimiento y una sostenida caída de la producción nacional.

Frente a este escenario, el gobierno cubano anunció en las últimas horas una serie de reformas para ampliar gradualmente la participación del sector privado en la economía. Entre las medidas se encuentran una mayor apertura para la importación privada de combustibles y medicamentos, nuevas facilidades para actividades turísticas y cambios en la legislación agrícola con el objetivo de estimular la producción y aliviar parte de la crisis económica. Las autoridades sostienen que estas reformas responden a una estrategia de actualización del modelo económico y no a las sanciones estadounidenses.

Las declaraciones de Díaz-Canel se producen en medio de uno de los momentos de mayor tensión entre La Habana y Washington en los últimos años. Mientras el gobierno cubano atribuye la profundización de la crisis al endurecimiento de las sanciones y al bloqueo económico, la administración estadounidense sostiene que las medidas buscan presionar al régimen por cuestiones vinculadas a la seguridad nacional, la política exterior y la situación de los derechos humanos en la isla.

Fuente: Diario Hoy / Redacción TE.

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