Nanotecnología y energía solar: una apuesta científica para recuperar el dique San Roque

Un equipo de investigadores del CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) desarrolla una innovadora tecnología basada en nanotecnología y energía solar para combatir la contaminación del dique San Roque, uno de los embalses más importantes del país y afectado desde hace décadas por la proliferación de cianobacterias.

El proyecto busca reducir la presencia de estos microorganismos y de las toxinas que producen mediante el uso de nanofotocatalizadores, materiales de tamaño nanométrico que se activan con la radiación solar y generan reacciones capaces de degradar contaminantes biológicos sin necesidad de utilizar grandes cantidades de productos químicos.

La iniciativa también incorpora imágenes satelitales para identificar las zonas con mayor concentración de cianobacterias y aplicar los tratamientos de manera más precisa. De este modo, combina nanotecnología, monitoreo ambiental y observación terrestre para desarrollar una estrategia de recuperación más eficiente.

El dique San Roque, ubicado en el Valle de Punilla, cerca de Villa Carlos Paz, cumple un rol clave en el abastecimiento de agua para miles de habitantes y constituye uno de los principales atractivos turísticos de Córdoba. Sin embargo, el crecimiento urbano, la falta de infraestructura sanitaria adecuada y el ingreso de efluentes cloacales y otros contaminantes provocaron un proceso de eutrofización que favorece la aparición de floraciones masivas de cianobacterias.

Estos microorganismos pueden liberar toxinas perjudiciales para la salud humana, afectar la biodiversidad y deteriorar la calidad del agua, además de generar malos olores y modificar el aspecto del embalse, una problemática que se repite con frecuencia durante los meses de altas temperaturas.

La investigación es encabezada por Anabella Ferral, investigadora del CONICET vinculada al Instituto Gulich, dependiente de la UNC y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). También participa María José Esplandiú, investigadora del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología de Barcelona, junto a un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en química, física, ciencias ambientales y nanotecnología.

El desarrollo tomó impulso tras un convenio firmado en junio de 2025 entre la Universidad Nacional de Córdoba, el Ministerio de Ambiente y Economía Circular de Córdoba y la Autoridad de Cuencas. El acuerdo permitió destinar financiamiento para la investigación, el desarrollo de materiales y las pruebas experimentales necesarias para avanzar hacia una posible aplicación a mayor escala.

Los investigadores aclaran que esta tecnología no reemplaza las soluciones estructurales que requiere el lago, sino que busca convertirse en una herramienta complementaria. La recuperación definitiva del embalse dependerá también de obras de saneamiento, mejoras en los sistemas de tratamiento de efluentes, controles sobre los aportes contaminantes y políticas ambientales sostenidas en el tiempo.

El caso del dique San Roque representa uno de los ejemplos más emblemáticos de contaminación hídrica en Argentina. En ese contexto, los científicos esperan que esta tecnología pueda contribuir no solo a la recuperación del embalse cordobés, sino también servir como modelo para enfrentar problemas similares en otros lagos y reservorios del país afectados por la proliferación de cianobacterias.

Fuente: La Política Ambiental / Redacción TE.

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