Un informe técnico del SEGEMAR reveló que el país cuenta con 3.508 depósitos minerales identificados, pero destacó que amplias regiones del territorio nacional permanecen con escaso nivel de exploración geológica. El relevamiento cobra especial importancia en un contexto de creciente demanda mundial de minerales críticos para la transición energética.
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) actualizó su Base de Datos de Yacimientos de la República Argentina (BDYRA) y confirmó la existencia de 3.508 depósitos minerales registrados en todo el país. El documento, elaborado por especialistas del organismo dependiente de la Secretaría de Minería de la Nación, constituye una de las principales herramientas técnicas para evaluar el potencial minero argentino y orientar futuras tareas de exploración.
La BDYRA funciona como un inventario nacional de depósitos minerales, donde se registran y clasifican yacimientos según su ubicación geográfica, características geológicas, sustancias presentes, modelos metalogenéticos y documentación técnica asociada. Cada depósito cuenta con una ficha digital integrada al Sistema de Información Geológica Ambiental Minera (SIGAM), la plataforma oficial utilizada por el SEGEMAR.
De acuerdo con el informe, la cifra actual representa una leve reducción respecto de los 3.663 registros contabilizados a fines de 2024. Sin embargo, el organismo aclaró que la disminución responde a tareas de depuración técnica destinadas a eliminar duplicaciones y unificar registros equivalentes, sin que ello implique una pérdida de recursos minerales. Durante el último período se actualizaron 3.870 registros en distintas bases y sistemas de información.
Uno de los puntos más relevantes del relevamiento es que el verdadero potencial geológico argentino podría ser considerablemente mayor. Desde el SEGEMAR remarcaron que el descubrimiento de nuevos depósitos depende directamente de la actividad exploratoria, tanto por parte del sector privado como de los trabajos de investigación y cartografía desarrollados por el Estado. En este sentido, amplias zonas del territorio nacional permanecen aún insuficientemente exploradas.
La base de datos refleja además una importante diversidad de recursos minerales distribuidos en distintas regiones del país. Entre los principales minerales identificados figuran cobre, oro, plata, litio, uranio, zinc, plomo, estaño, molibdeno, manganeso, antimonio y diversos minerales industriales. Muchos de estos registros se concentran en históricos distritos mineros del noroeste argentino y la Cordillera de los Andes, aunque también existen depósitos en provincias centrales y patagónicas.
El sistema no se limita a minas en actividad, sino que integra información histórica sobre prospectos, vetas, manifestaciones minerales y depósitos identificados durante décadas de estudios geológicos. Cada registro puede incluir geolocalización precisa, mapas, referencias bibliográficas y antecedentes técnicos, permitiendo una actualización permanente y dinámica de la información.
La publicación del informe llega en un momento estratégico para la minería global. El avance de la electromovilidad, las energías renovables y las nuevas tecnologías impulsa una creciente demanda de minerales críticos, especialmente cobre y litio. En este escenario, Argentina aparece como uno de los países con mayor potencial geológico aún subexplorado, una condición que podría abrir nuevas oportunidades para inversiones, exploración y desarrollo productivo en los próximos años.
Para los especialistas, la actualización permanente del mapa minero nacional no solo permite conocer mejor los recursos existentes, sino también planificar políticas públicas y estrategias de desarrollo vinculadas a uno de los sectores con mayores perspectivas de crecimiento para la economía argentina.
Fuente: Sitio Andino / Redacción TE.




