Neuquén busca reformular el marco regulatorio de la actividad minera con un proyecto de ley que habilitará el cobro de regalías por la extracción de minerales, una herramienta de la que la provincia carecía hasta el momento. La iniciativa, impulsada por el gobernador Rolando Figueroa, apunta a dotar de mayor previsibilidad al sector y tiene como uno de sus ejes a las arenas silíceas utilizadas en el desarrollo de Vaca Muerta.
El proyecto establece un esquema de regalías diferenciado según el destino del procesamiento del mineral. Las empresas deberán abonar un 3% sobre el valor boca mina cuando el material sea procesado fuera de Neuquén, mientras que la alícuota se reducirá al 2% para aquellos emprendimientos que realicen procesos de elaboración dentro del territorio provincial, con el objetivo de incentivar el agregado de valor local.
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es la incorporación de las arenas silíceas al régimen de regalías. De acuerdo con la interpretación del Ejecutivo provincial, estos materiales, utilizados en la fractura hidráulica de los pozos no convencionales, se encuadran como minerales de primera categoría por su contenido de cuarzo y feldespato, por lo que quedarían alcanzados por la nueva normativa.
La demanda de este insumo creció de manera sostenida al ritmo del desarrollo de Vaca Muerta. Si bien una parte importante de las arenas continúa llegando desde Entre Ríos, en los últimos años comenzaron a ganar terreno los proyectos de extracción en Neuquén, impulsados por la posibilidad de reducir costos logísticos mediante el uso de arenas de cercanía.
Desde el gobierno provincial sostienen que la producción local tiene un importante potencial de expansión y que un marco regulatorio claro contribuirá a generar condiciones más previsibles para atraer inversiones en nuevos desarrollos mineros.
La iniciativa también incorpora nuevas obligaciones para las empresas, que deberán presentar declaraciones juradas trimestrales con el detalle de los volúmenes extraídos, información que servirá como base para calcular el pago de las regalías.
Además, propone la creación del Fondo de Desarrollo y Sustentabilidad Ambiental (FODEMSA), financiado con recursos provenientes de sanciones y de una nueva tasa de fiscalización minera. Ese fondo tendrá como finalidad respaldar acciones de control, monitoreo ambiental, infraestructura y desarrollo vinculadas a la actividad.
El proyecto abrió un debate sobre el futuro del sector minero provincial. Mientras desde el oficialismo destacan que el esquema acerca a Neuquén a los modelos aplicados por otras provincias mineras y promueve la industrialización local, sectores de la oposición cuestionan el tratamiento diferencial previsto para las arenas destinadas a la actividad hidrocarburífera.
La iniciativa forma parte de un paquete de reformas que incluye la actualización del Código de Procedimiento Minero, con el objetivo de modernizar las reglas para una actividad que gana protagonismo a partir del crecimiento de Vaca Muerta y de la mayor demanda de insumos estratégicos para la industria energética.
Fuente: Diario Neuquino / Redacción TE.




