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jueves, junio 11, 2026

La tensión entre Estados Unidos e Irán impulsa el precio del petróleo y reaviva temores por el suministro global

Los mercados energéticos volvieron a mostrar señales de preocupación tras una nueva escalada en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Las amenazas lanzadas por el presidente estadounidense Donald Trump y la continuidad de los enfrentamientos en Medio Oriente impulsaron una fuerte suba en las cotizaciones internacionales del petróleo, mientras crecen las dudas sobre la estabilidad del suministro mundial de crudo.

El barril de Brent del Mar del Norte, referencia para gran parte de los mercados internacionales, cerró la jornada con una suba del 1,8% y alcanzó los 93,10 dólares para los contratos de agosto. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), principal referencia en Estados Unidos, avanzó un 2,08% hasta los 90,03 dólares por barril para entrega en julio.

La reacción de los mercados estuvo vinculada a las declaraciones de Trump, quien aseguró que Irán había demorado demasiado las negociaciones para alcanzar un acuerdo y advirtió que el país “tendrá que afrontar las consecuencias”. Las palabras del mandatario llegaron en un contexto de creciente tensión militar entre Washington y Teherán, luego de nuevos ataques cruzados y acusaciones mutuas.

Desde Irán informaron que se llevaron adelante ataques contra bases estadounidenses ubicadas en la región del Golfo como respuesta a operaciones militares realizadas por Estados Unidos contra objetivos iraníes. El conflicto volvió a poner el foco sobre uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético global: el estrecho de Ormuz.

Esta vía marítima es considerada una arteria clave para el transporte de hidrocarburos, ya que por allí circula cerca del 20% del petróleo consumido en el mundo. Cualquier interrupción o restricción en el tránsito de buques genera un impacto inmediato sobre las expectativas de oferta y, en consecuencia, sobre los precios internacionales.

Los analistas advierten que el riesgo de una interrupción prolongada en el flujo de crudo sigue siendo uno de los principales factores de preocupación para los mercados. Si bien hasta el momento la producción global continúa abasteciendo la demanda, la incertidumbre geopolítica mantiene en alerta a operadores e inversores.

A este escenario se suma una reducción sostenida de las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos. Según datos difundidos por la Administración de Información Energética (EIA), los inventarios volvieron a registrar una caída significativa durante la última semana, con una disminución de 7,9 millones de barriles. De mantenerse esta tendencia, las reservas podrían alcanzar en los próximos días su nivel más bajo en más de cuatro décadas.

Pese a la volatilidad, parte del mercado considera que la oferta global todavía cuenta con capacidad suficiente para evitar un déficit severo. Sin embargo, algunos especialistas sostienen que la situación podría cambiar rápidamente si las tensiones en Medio Oriente continúan escalando o si se producen nuevas interrupciones en las rutas de exportación.

En este contexto, varios analistas no descartan que el petróleo vuelva a superar la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, un nivel que podría generar efectos sobre los costos energéticos, la inflación y la actividad económica en distintos países del mundo.

La evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán será observada de cerca por los mercados durante las próximas semanas, ya que cualquier novedad podría traducirse en nuevas fluctuaciones para uno de los recursos más sensibles de la economía global.

Fuente: La Nación / Redacción TE.

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