Los parques eólicos y solares de la Patagonia y la región de Cuyo fueron los más afectados por las restricciones en el transporte eléctrico durante el último año, una situación que volvió a poner en evidencia el cuello de botella que enfrenta el sistema energético argentino para incorporar y aprovechar plenamente la generación renovable.
De acuerdo con un análisis realizado por EconoJournal en base a informes de Cammesa, entre marzo de 2025 y marzo de 2026 se registró un crecimiento sostenido de las reducciones de despacho de energía renovable, una práctica conocida en el sector como “curtailment”. Se trata de la energía que los parques podrían generar, pero que no pueden inyectar a la red debido a limitaciones en las líneas de transmisión de alta tensión.
El mes más crítico del período fue marzo de 2026, cuando los parques eólicos y solares dejaron de entregar 91.580 megavatios hora (MWh) por falta de capacidad de transporte, una cifra que triplicó los 32.724 MWh registrados en marzo del año anterior. En términos porcentuales, la generación renovable entregó un 4,1% menos de la energía que estaba en condiciones de producir.
El curtailment es una herramienta utilizada para evitar que ingrese al sistema una cantidad de energía superior a la que las redes pueden soportar, una situación que podría comprometer la estabilidad del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Según Cammesa, estas reducciones sólo contemplan limitaciones externas vinculadas al transporte y no incluyen problemas propios de equipamiento o disponibilidad de los parques.
Los datos muestran que entre octubre de 2025 y marzo de 2026 se registraron los niveles más altos de restricciones. En ese período, la región de Cuyo fue la más afectada, seguida por la Patagonia y el Noroeste Argentino (NOA). En marzo de este año, Cuyo concentró el 65% del total de la energía renovable no despachada, con 60.207 MWh, mientras que la Patagonia acumuló 22.914 MWh.
El fenómeno también presenta un comportamiento estacional. Fuentes del sector explicaron que durante primavera y verano suelen registrarse mayores restricciones en la generación solar, mientras que en otoño e invierno las limitaciones afectan principalmente a los parques eólicos, debido a las condiciones climáticas y a la demanda energética.
Entre los parques más perjudicados por las restricciones durante marzo de 2026 aparecen varios emplazados en Chubut. En generación eólica, el Parque Eólico Diadema II encabezó el ranking con una reducción del 39% de la energía que podía generar. También figuran Chubut Norte II, Malaspina I, Manantiales Behr, Chubut Norte III, Garayalde y Rawson III, entre otros emprendimientos patagónicos.
En el segmento solar, los mayores niveles de curtailment correspondieron a Tocota III, Perla del Chaco, El Quemado I, Anchoris y San Rafael, reflejando el impacto de las restricciones de transporte sobre distintos proyectos renovables distribuidos en el país.
Para calcular estas reducciones, Cammesa utiliza información enviada por los parques cada diez segundos a través del Sistema de Operaciones en Tiempo Real. El organismo compara la potencia efectivamente generada con la potencia que cada instalación podría producir en función del recurso disponible y del estado de sus equipos. La diferencia entre ambos valores permite determinar el nivel de energía que no pudo ser despachada debido a limitaciones externas.
Los datos vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de ampliar y modernizar la infraestructura de transporte eléctrico, una demanda histórica del sector energético que se volvió cada vez más urgente ante el crecimiento de los proyectos renovables y la necesidad de aprovechar plenamente los recursos eólicos y solares disponibles en distintas regiones del país.
Fuente: Econojournal / Redacción TE.




