La energía solar enchufable registra un fuerte crecimiento en Europa impulsada por el aumento de los costos energéticos y la búsqueda de mayor independencia de los combustibles fósiles. Países como Alemania, España, Bélgica y Reino Unido avanzan en la adopción de estos sistemas, que permiten generar electricidad mediante paneles solares conectados directamente a un enchufe doméstico.
A diferencia de las instalaciones tradicionales en techos, cuyo costo puede oscilar entre 7.000 y 30.000 euros, los kits solares enchufables tienen un valor mucho más accesible y pueden adquirirse desde unos 400 euros. Esto los convierte en una opción atractiva para inquilinos, departamentos o viviendas donde no es posible instalar paneles convencionales.
Especialistas señalan que estos equipos no generan suficiente energía para cubrir grandes consumos, pero sí ayudan a alimentar electrodomésticos de uso permanente como heladeras, routers o dispositivos en modo de espera, contribuyendo a reducir el gasto eléctrico.
Sin embargo, los expertos advierten sobre el denominado “efecto rebote solar”, que ocurre cuando los usuarios aumentan su consumo al percibir la energía generada como gratuita, reduciendo así el ahorro esperado.
Mientras que los paneles solares tradicionales pueden generar ahorros de hasta 15.000 libras esterlinas a lo largo de su vida útil, los sistemas enchufables representan una alternativa más económica y de instalación sencilla para quienes buscan dar sus primeros pasos en la generación de energía renovable.
Fuente: Editorial RN / Redacción TE.




