24.6 C
Buenos Aires
sábado, enero 17, 2026

Japón apuesta por la energía eólica flotante con su primera planta comercial

En el suroeste de Japón, cerca de un pequeño puerto pesquero en las islas Goto, comienzan a girar las turbinas blancas de la primera planta eólica flotante a escala comercial del país. El proyecto, que entrará en operación en enero, marca un hito dentro de la estrategia nacional para diversificar la matriz energética y avanzar hacia un futuro bajo en carbono.

Dependiente históricamente de combustibles fósiles importados, Japón considera que la eólica flotante será una “carta ganadora” en su objetivo de convertir las renovables en su principal fuente energética para 2040 y alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.

La planta contará con ocho turbinas ubicadas a cinco kilómetros de la costa, en aguas de hasta 140 metros de profundidad. Se espera que la energía generada contribuya a que la participación de la eólica en la matriz nacional pase del 1% actual a entre 4% y 8% en los próximos años. Sin embargo, el desafío es enorme: el país sigue siendo el quinto mayor emisor de CO₂ del mundo y, en 2024, dos tercios de su electricidad aún provinieron de centrales térmicas a carbón e hidrocarburos.

El desarrollo de la industria no está exento de obstáculos. Los costos se disparan, y conglomerados como Mitsubishi ya se retiraron de varios proyectos al considerarlos inviables. Expertos y operadores reclaman al gobierno simplificar regulaciones, flexibilizar restricciones y revisar el sistema de subastas para no frenar inversiones en un sector clave.

La magnitud del reto es clara: para cumplir las metas de 2040, Japón debería instalar unas 200 turbinas de gran escala cada año. Pero el país aún carece de infraestructura y fabricantes locales capaces de sostener ese ritmo.

La convivencia con la pesca también es un factor determinante. En Goto, estudios ambientales concluyeron que el parque no afecta negativamente la actividad pesquera, mientras que parte de los ingresos se comparte con las cooperativas locales. Algunos pescadores incluso fueron contratados para monitorear la zona y esperan que, en el futuro, el mantenimiento de las turbinas abra oportunidades laborales para las próximas generaciones.

“Los pescadores comprenden la importancia de este proyecto para Japón”, señaló Takuya Eashiro, líder de la cooperativa pesquera Fukue. Sin embargo, la Federación Nacional de Asociaciones de Cooperativas Pesqueras pidió al gobierno garantizar que los beneficios prometidos se materialicen, especialmente tras el retiro de Mitsubishi.

La energía eólica flotante se perfila así como una apuesta estratégica y desafiante para Japón: un camino hacia la descarbonización que requerirá inversión, innovación y el compromiso de todos los actores sociales y económicos.

Fuente: La Nación/Redacción TE.

Ultimas Noticias
-Publicidad-spot_img
-Publicidad-spot_img
Noticias relacionadas