La Cámara de Diputados analiza un proyecto de ley que busca establecer un régimen de identificación obligatoria para los contenidos creados o modificados mediante inteligencia artificial. La iniciativa apunta a reforzar la transparencia informativa, proteger la identidad digital de las personas y reducir los riesgos asociados a la difusión de noticias falsas y contenidos manipulados.
La propuesta fue impulsada por la diputada Carolina Basualdo y contempla que toda publicación, publicidad o contenido difundido masivamente que haya sido generado o intervenido por inteligencia artificial incluya una identificación visible que indique su origen tecnológico.
Según explicó la legisladora, el objetivo es que las audiencias puedan distinguir con claridad cuándo están frente a un hecho real y cuándo consumen una producción elaborada mediante algoritmos. La iniciativa surge en un contexto marcado por el crecimiento acelerado de herramientas de IA capaces de generar imágenes, videos, audios y textos cada vez más difíciles de diferenciar de los contenidos auténticos.
El proyecto se encuentra en etapa de elaboración junto a universidades, especialistas y entidades profesionales, y se apoya en cuatro ejes centrales: la transparencia informativa, la protección de la identidad digital, la defensa de los derechos culturales de los trabajadores y la preservación de la integridad democrática.
Uno de los puntos más relevantes es la creación de un sistema de etiquetado obligatorio mediante la leyenda “etiquetado con IA”, que permitiría informar al público cuando un contenido fue generado o alterado con herramientas de inteligencia artificial. La medida estaría dirigida inicialmente a medios digitales, plataformas de streaming, agencias y organizaciones con alcance masivo.
La iniciativa también busca avanzar sobre la protección de la denominada identidad o semblanza digital, con el objetivo de evitar que imágenes, voces o características de una persona sean utilizadas sin autorización. El debate cobra relevancia a medida que se multiplican los casos de manipulación digital y de creación de contenidos falsos que afectan la reputación de particulares y figuras públicas.
Otro de los aspectos contemplados es la regulación de los denominados deepfakes, especialmente en períodos electorales. La propuesta pretende impedir que estas herramientas sean utilizadas para difundir información falsa o alterar la percepción de los votantes mediante videos o audios manipulados de candidatos y dirigentes políticos.
El proyecto toma como referencia experiencias internacionales, particularmente las regulaciones impulsadas en la Unión Europea, así como iniciativas desarrolladas en Estados Unidos y Brasil para controlar el uso de inteligencia artificial en campañas electorales y comunicaciones públicas.
Además del etiquetado obligatorio, la propuesta plantea la aplicación de sanciones económicas para quienes incumplan la normativa y promueve campañas de concientización destinadas a fomentar un uso responsable de la tecnología.
El debate se da en un escenario donde la inteligencia artificial gana protagonismo en múltiples actividades económicas y sociales. Mientras crecen sus aplicaciones en ámbitos laborales, educativos y productivos, también aumentan las preocupaciones sobre la desinformación, la manipulación de contenidos y la necesidad de establecer marcos regulatorios que garanticen mayor transparencia y protección para los usuarios.
Fuente: La Voz / Redacción TE.




