China avanza con uno de los proyectos de reconversión del transporte pesado más ambiciosos de los últimos años. La ciudad de Shaoxing, en la provincia de Zhejiang, proyecta incorporar 2.000 camiones de cero emisiones y con tecnología de conducción autónoma antes de 2030, con el objetivo de reemplazar unidades diésel actualmente en circulación.
El acuerdo involucra a la compañía alemana Quantron, especializada en electrificación de vehículos comerciales, junto con HyperView, dedicada al desarrollo de sistemas de conducción autónoma, y el grupo industrial chino Riyue.
El proyecto no implica simplemente sumar nuevos vehículos al sistema de transporte, sino sustituir camiones convencionales que actualmente prestan servicios en la región.
Shaoxing se encuentra entre Hangzhou y Ningbo, dentro de uno de los corredores industriales y logísticos más importantes del este de China. La iniciativa se enmarca además en las políticas de descarbonización que impulsa el país asiático para acelerar la renovación de las flotas pesadas.
Baterías, hidrógeno y energías renovables
El acuerdo contempla tecnologías de cero emisiones, aunque todavía no se detalló qué proporción de los 2.000 camiones utilizará sistemas eléctricos a batería y cuántos estarán equipados con pilas de combustible de hidrógeno.
Quantron trabaja con ambas alternativas para vehículos comerciales pesados, mientras que HyperView aportará la tecnología vinculada con la automatización de la conducción.
Tampoco se precisó hasta el momento qué nivel de autonomía tendrán los camiones, aunque la conducción automatizada aparece como uno de los componentes centrales del proyecto.
El plan incluye además el desarrollo de infraestructura energética específica. Está prevista la instalación de puntos de recarga eléctrica e hidrogeneras abastecidos mediante fuentes renovables para garantizar el funcionamiento de la nueva flota.
Las empresas todavía no informaron la potencia, cantidad ni ubicación de esas instalaciones.
Un modelo que cambia la forma de incorporar camiones
Otro de los aspectos novedosos será el esquema comercial utilizado para desplegar la flota.
Quantron impulsa el sistema denominado Quantron-as-a-Service, mediante el cual el cliente no necesita adquirir directamente los vehículos. En cambio, paga una cuota mensual que contempla el camión, el mantenimiento, la energía necesaria para su funcionamiento y los servicios de conectividad.
El modelo busca transformar una inversión inicial elevada en un costo operativo más previsible y facilitar la renovación de grandes flotas.
La compradora identificada para el proyecto es una plataforma gubernamental de Shaoxing, dentro de un esquema en el que empresas vinculadas al Estado participan de la operación de flotas consideradas estratégicas.
El objetivo está puesto en 2030
El acuerdo fue formalizado el 1 de octubre de 2026, poco después de la creación de Quantron China, una empresa conjunta entre Quantron y HyperView destinada a consolidar la presencia de ambas compañías en el mercado asiático.
Por el momento no se difundió el monto total de la operación ni un cronograma anual para la incorporación de las unidades.
La meta, sin embargo, ya está definida: alcanzar los 2.000 camiones pesados de cero emisiones antes de 2030 y reemplazar una flota diésel completa en una de las regiones logísticas de mayor actividad de China.
De concretarse en los plazos previstos, Shaoxing se transformará en un escenario a gran escala para evaluar la combinación de electrificación, hidrógeno, energías renovables y conducción autónoma aplicada al transporte pesado.
Fuente: Transporte Mundial / Redacción TE.




