3 de julio de 2025 | TE – Tecnología & Energía
China consolida su posición como el mayor inversor energético del planeta, mientras que la energía solar fotovoltaica se convierte en la tecnología que más capital atrae a nivel mundial. Así lo revela el nuevo informe 2025 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que marca un hito: la inversión global en energía alcanzará este año un récord histórico de 3,3 billones de dólares, a pesar de las tensiones geopolíticas y la incertidumbre económica global.
Según el informe, las tecnologías de energía limpia recibirán más del doble del capital que los combustibles fósiles, alcanzando los 2,2 billones de dólares frente a los 1,1 billones destinados al petróleo, gas natural y carbón. Este cambio se explica no solo por los compromisos climáticos, sino también por la competitividad en costos, las políticas industriales de estímulo y la creciente preocupación por la seguridad energética.
“China es hoy el mayor inversor energético global, con un gasto que duplica al de toda la Unión Europea y casi iguala al de la UE y EE.UU. juntos”, destacó el director de la AIE, Fatih Birol. Hace apenas una década, China apenas superaba a Estados Unidos en inversión energética; hoy representa un tercio del gasto mundial en energía limpia, liderando en solar, eólica, baterías, nuclear, hidroeléctrica y vehículos eléctricos.
La energía solar fotovoltaica —en plantas a gran escala y sistemas domésticos— absorberá este año 450.000 millones de dólares, superando a cualquier otra tecnología. Las inversiones en almacenamiento en baterías también están creciendo rápidamente, superando los 65.000 millones, mientras que la energía nuclear alcanzará los 75.000 millones, un 50% más que hace cinco años.
Por otra parte, la inversión en redes eléctricas —clave para la seguridad energética— está estancada en los 400.000 millones anuales, lejos de la paridad que se necesita con la generación para sostener el crecimiento de la electrificación global. Este retraso se debe a trabas burocráticas y cuellos de botella en la cadena de suministro.
En contraste, la inversión en exploración y producción de petróleo caerá por primera vez desde 2020, impulsada por la baja del crudo y la caída del esquisto en EE.UU. Sin embargo, la inversión en gas natural licuado (GNL) continúa en expansión, con nuevas plantas previstas en Catar, EE.UU., Canadá y otros países.
El informe también alerta sobre las desigualdades regionales: África, que representa el 20% de la población mundial, capta apenas el 2% de la inversión en energía limpia. La AIE advierte que sin un mayor flujo de financiamiento público y privado, la brecha energética global se profundizará.




