32.4 C
Buenos Aires
viernes, enero 23, 2026

Avanza en el mundo una nueva generación de reactores nucleares: Argentina entre los pocos países de la región con desarrollo propio

Un informe reciente de la Agencia de Energía Nuclear (NEA) de la OCDE, difundido por el periodista Ramón Roca, confirma que los reactores nucleares modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés) ya no son una promesa futurista sino una realidad tecnológica en expansión. Según el Panel de Control Digital de SMR publicado por la NEA, hay actualmente 51 diseños en etapa de prelicencia o licencia en 15 países, con 7 proyectos en operación o construcción y 85 conversaciones activas entre desarrolladores y potenciales emplazamientos en todo el mundo.

Desde la edición anterior del informe en 2024, el número de diseños que han logrado al menos una fuente de financiamiento creció un 81 %, una señal contundente del interés que despierta esta tecnología como vector estratégico de descarbonización y seguridad energética. Países como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido lideran la carrera, mientras que otros —incluidos Francia, Corea del Sur y Polonia— aceleran la estandarización de diseños y el fortalecimiento de sus cadenas de suministro.

Los SMR están pensados para funcionar de manera escalable, segura y adaptable, ofreciendo soluciones energéticas para zonas alejadas, usos industriales, desalinización, respaldo a energías renovables e incluso aplicaciones vinculadas a grandes centros de datos o infraestructura crítica. El informe subraya que uno de los grandes desafíos será la armonización regulatoria y la capacidad industrial para escalar esta tecnología a costos competitivos.

En América Latina, Argentina aparece como uno de los pocos países con capacidad real de desarrollo propio de esta tecnología, a partir del proyecto CAREM impulsado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) desde hace décadas. Si bien la construcción del prototipo avanza lentamente en Lima, provincia de Buenos Aires, el país cuenta con recursos técnicos, talento científico y trayectoria operativa que lo diferencian claramente del resto de la región. La existencia de INVAP, la experiencia acumulada en Atucha y Embalse, y los vínculos internacionales con organismos como la NEA y el OIEA colocan a la Argentina en una posición singular para capitalizar esta tendencia global.

Sin embargo, el potencial argentino en materia de SMR enfrenta el mismo obstáculo de fondo que otras áreas estratégicas de la tecnología nacional: la falta de inversión sostenida y planificación de largo plazo. Para que el país no quede relegado a un rol pasivo como receptor de tecnología foránea, será indispensable retomar políticas de financiamiento, asociatividad público-privada y posicionamiento diplomático en organismos multilaterales vinculados a la energía nuclear. La oportunidad existe, pero requiere una visión estratégica que supere la lógica del corto plazo y reconozca a la energía nuclear como un pilar posible del nuevo paradigma energético, tanto en términos de soberanía como de desarrollo industrial.

Fuente: Informe NEA-OCDE / Ramón Roca / REDACCIÓN TE

Ultimas Noticias
-Publicidad-spot_img
-Publicidad-spot_img
Noticias relacionadas