La discusión por un nuevo régimen de biocombustibles abrió una fuerte disputa entre las pymes que actualmente abastecen el mercado interno de biodiésel y las grandes empresas de la agroindustria. En ese escenario, las cámaras que representan a la industria aceitera respaldaron el proyecto impulsado por la senadora Patricia Bullrich y pidieron al Senado avanzar con su tratamiento.
La iniciativa propone reemplazar el régimen vigente, elevar el corte obligatorio de biodiésel —actualmente en 7,5%— y avanzar progresivamente hacia un esquema de mayor competencia y apertura del mercado.
Desde la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB) advirtieron que los cambios podrían concentrar el negocio en las grandes aceiteras y poner en riesgo la continuidad de las empresas no integradas. Actualmente son 25 las plantas pymes que abastecen el mercado interno, principalmente en Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis.
Según la entidad, el sector representa unos 9.500 puestos de trabajo directos e indirectos y una facturación anual cercana a los 1.000 millones de dólares. CEPREB también cuestionó el mecanismo de transición previsto y señaló la existencia de un supuesto acuerdo con las cámaras de la industria aceitera.
Sin embargo, desde la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO) y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) negaron que exista un acuerdo formal y expresaron su apoyo al proyecto que se encuentra en tratamiento en el Senado.
Luis Zubizarreta, presidente de CARBIO, sostuvo que la industria considera viable incluso llevar el corte de biodiésel al 12,5%, debido a la competitividad actual frente al gasoil importado. Además, planteó avanzar hacia la libre competencia a partir de 2030.
“La industria viene invirtiendo fuertemente desde hace décadas generando más de 30.000 empleos, y está abierta al diálogo siempre sobre la base de promover la competencia, la inversión, el empleo y la producción del biodiésel”, afirmó Zubizarreta.
El dirigente aseguró además que no se alcanzaron acuerdos formales con otros sectores empresarios y consideró que el Senado debe ser el ámbito para encontrar soluciones regulatorias.
Así, mientras las pymes reclaman preservar un esquema que garantice su participación en el mercado interno, las grandes empresas del sector respaldan una mayor apertura y competencia. El debate continuará ahora en el Senado, donde se buscará definir el nuevo marco regulatorio para los biocombustibles en la Argentina.
Fuente: Energía Online / Redacción TE.




