YPF continúa profundizando su estrategia de reconversión hacia el desarrollo no convencional y ya concentra casi toda su producción petrolera en Vaca Muerta. Según datos relevados por el consultor Fernando Salvetti, durante abril la compañía alcanzó una producción total de 387.053 barriles diarios, con un crecimiento mensual del 1,74% y una suba interanual del 13,98%, impulsada principalmente por el shale oil.
El dato más significativo del período fue el fuerte predominio de la producción no convencional dentro de la estructura operativa de la petrolera de mayoría estatal. El shale aportó 326.944 barriles diarios, equivalentes al 84,47% de toda la producción de YPF, mientras que la Cuenca Neuquina concentró 360.784 barriles diarios, representando más del 93% del total operado por la compañía.
La estrategia impulsada por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, apunta a convertir a la empresa en una operadora completamente enfocada en recursos no convencionales. “Actualmente tenemos muy pocos activos convencionales y nuestra idea es intentar venderlos durante 2026 y convertirnos en una empresa especial. Venderemos una empresa integrada no convencional”, sostuvo el ejecutivo ante inversores.
En paralelo al crecimiento del shale, la producción convencional siguió retrocediendo y en abril cayó a 58.673 barriles diarios, apenas el 15,16% del total producido por YPF. La transformación marca un fuerte contraste con el perfil histórico de la compañía, que durante décadas sostuvo gran parte de su producción en yacimientos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge. Actualmente, esa cuenca aporta sólo 25.166 barriles diarios, equivalentes al 6,5% de la producción total operada.
Dentro del portfolio shale, los bloques de La Amarga Chica y Loma Campana volvieron a liderar el crecimiento productivo. Loma Campana alcanzó 90.066 barriles diarios, mientras que La Amarga Chica llegó a 89.864 barriles diarios, consolidándose ambos como los principales motores del desarrollo no convencional de YPF en Vaca Muerta.
El hub integrado además por Bandurria Sur y La Angostura Sur alcanzó una producción conjunta de 294.644 barriles diarios, reforzando el liderazgo de la petrolera en el shale argentino.
Marín también vinculó la mejora operativa con la implementación de sistemas de seguimiento de indicadores de gestión y control de productividad, herramientas que permitieron acelerar los desarrollos y reducir costos operativos en los bloques no convencionales.
Con una producción shale y tight combinada que ya representa el 84,84% del total operado, YPF se acerca rápidamente al objetivo de convertirse en una compañía prácticamente 100% no convencional, mientras avanza en negociaciones para desprenderse de sus últimos activos tradicionales y concentrar toda la asignación de capital en Vaca Muerta.
Fuente: Más Energía / Redacción TE.




