La multinacional de ingeniería refuerza su operación en el país con foco en Vaca Muerta y en los grandes proyectos mineros del norte argentino, combinando experiencia global y presencia local.
Worley, la empresa global de ingeniería y servicios con presencia en más de 50 países y 50.000 empleados en todo el mundo, profundiza su compromiso con el desarrollo energético y minero de la Argentina. Con 45 años de trayectoria en el país y un equipo de 550 profesionales distribuidos entre Buenos Aires, Bahía Blanca, Neuquén y Salta, la compañía se posiciona como un socio estratégico en dos de los sectores más dinámicos de la economía nacional.
“Neuquén es clave en nuestra estrategia. Nuestra oficina allí, aunque pequeña, nos permite estar cerca de los clientes y de los proyectos”, explicó Nicolás Salgado, director de Worley Argentina, durante la Argentina Oil & Gas 2025, en diálogo con Energía On. La base neuquina, la más joven del grupo, opera como enlace directo con las operadoras de Vaca Muerta, mientras que Buenos Aires y Bahía Blanca concentran el soporte técnico e ingenieril necesario para los grandes desarrollos.
Según Salgado, la expansión del shale neuquino abre una oportunidad inédita:
“La industria está a las puertas de algo muy importante. El desafío es crear infraestructura y activos a una escala que ninguna compañía puede abordar por sí sola.”
En ese contexto, Worley busca transferir su conocimiento adquirido en megaproyectos de Canadá, Medio Oriente y Estados Unidos para optimizar plazos, costos y eficiencia en la ejecución. Su propuesta integra servicios de ingeniería, consultoría y gerenciamiento, adaptándose a una demanda creciente de agilidad y control presupuestario. “Los proyectos que se vienen exigen nuevas modalidades de contrato y gestión. El ritmo es vertiginoso y los objetivos de producción y exportación, muy ambiciosos”, añadió el ejecutivo.
Paralelamente, la compañía amplía su participación en el norte argentino, especialmente en Salta, donde interviene tanto en proyectos mineros en ejecución como en estudios de factibilidad. “Allí el trabajo demanda una logística flexible y una fuerte articulación con las comunidades locales. Estar cerca del sitio es clave, tanto para la operación como para la gestión cotidiana”, señaló Salgado.
Más allá del alcance técnico, Worley sostiene una cultura organizacional centrada en la seguridad y la sostenibilidad. “La seguridad es parte de nuestra identidad. Está presente desde el diseño de ingeniería hasta la operación en campo”, subrayó el director. Esta filosofía se traduce en la adopción de estándares preventivos en todos los niveles y ha permeado tanto en la industria hidrocarburífera como en la minera.
“En minería vemos cómo la seguridad se incorpora naturalmente, como un valor compartido. Es notable cómo la industria evoluciona hacia una cultura colectiva de prevención”, destacó Salgado.
Para Worley, la seguridad es también un componente de la eficiencia: un entorno de trabajo seguro es condición indispensable para sostener la productividad y garantizar la sostenibilidad de los grandes desarrollos energéticos y mineros que marcarán la próxima década.
Fuente: Diario Río Negro/Redacción TE.




