En el VII Forum de Energía de LIDE Argentina, empresarios y funcionarios coincidieron en que Vaca Muerta tiene recursos para convertirse en un motor exportador, pero advirtieron que la falta de infraestructura de transporte amenaza con frenar su expansión.
En el panel “Ductos: ¿cuellos de botella o talón de Aquiles?”, referentes como Daniel Ridelener (TGN), Oscar Sardi (TGS), Candela Macchi (S&P Global Ratings) y Pablo Tarca (Transener) coincidieron en que la geología ya no es el problema: el desafío pasa por ampliar gasoductos, oleoductos y redes eléctricas para sostener el crecimiento.
Sardi recordó que el país tiene reservas para 75 años de petróleo y 150 de gas, pero hoy produce poco más de 700.000 barriles diarios frente a un potencial de 1,3 millones. “Hay margen, pero falta caño”, resumió. También alertó que, sin plantas de acondicionamiento y fraccionamiento, los productores pierden valor por no poder procesar el gas.
Tarca puso el foco en el retraso eléctrico: en dos décadas, la demanda creció 120% pero el transporte apenas 54%. “Sin infraestructura no hay progreso”, advirtió, destacando obras clave como AMBA I y Puerto Madryn–Bahía Blanca.
Ridelener planteó que, para retomar exportaciones a Chile, Uruguay y Brasil como en los ’90, se necesitan acuerdos bilaterales sólidos, financiamiento y reglas claras.
El cierre estuvo a cargo de la secretaria de Energía, María Tettamanti, quien defendió la previsibilidad como base para atraer inversiones y resaltó avances como licitaciones en almacenamiento, proyectos de transporte eléctrico y acuerdos para exportar GNL. “Vaca Muerta puede ser el segundo complejo exportador del país en 2030, pero el Estado debe fijar reglas claras y el sector privado invertir”, concluyó.
Fuente: El Economista/Redacción TE.




