El gobierno de Donald Trump podría dar marcha atrás con más de 13.000 millones de dólares en fondos federales destinados a proyectos de energía eólica, solar, baterías y vehículos eléctricos, comprometidos originalmente durante la administración de Joe Biden.
El anuncio fue confirmado por el secretario de Energía, Chris Wright, en una conferencia de prensa en Nueva York. Según explicó, la decisión responde a la visión del presidente, quien sostiene que el cambio climático ha sido “exagerado hasta el extremo” y que los organismos internacionales, incluida la ONU, lo usan como excusa para impulsar “un gasto masivo con poco impacto real”.
La medida despertó fuertes críticas en California, el estado más poblado del país y con uno de los planes de transición energética más ambiciosos a nivel global. Su gobernador, Gavin Newsom, advirtió que Estados Unidos corre el riesgo de ceder el liderazgo en energías renovables a China.
El debate se intensificó luego de que, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Trump calificara el cambio climático como “la mayor estafa del mundo” y reafirmara su apuesta por expandir la producción de petróleo y gas, sectores que ya registran niveles récord desde su regreso a la Casa Blanca en enero.
Sin embargo, un estudio reciente del grupo ambientalista E2 señaló que los empleos vinculados a la energía solar, eólica y otras tecnologías limpias crecieron tres veces más rápido que el promedio nacional en 2024. El informe advirtió que esa tendencia podría revertirse si se concretan los recortes a los subsidios para el sector.
Fuente: Energía y Negocios/Redacción TE.




