Marcelo Kusznierz, presidente de la Cámara Santafesina de Energías Renovables, volvió a poner en agenda el rol del biodiésel como pieza clave para el futuro energético del país. En una entrevista con el programa Milla Extra, de AIRE Negocios, destacó el potencial productivo de Santa Fe y reclamó reglas claras para consolidar el crecimiento del sector.
El referente empresario —también vinculado a Doble L Bioenergías— aseguró que la provincia se ubica en una posición privilegiada dentro del mapa energético nacional. Según explicó, Santa Fe concentra alrededor del 82% de la capacidad instalada de biodiésel en Argentina, lo que la convierte en un actor central frente a un escenario internacional atravesado por la volatilidad de los precios del petróleo.
En su análisis, Kusznierz subrayó que el biodiésel no solo representa una alternativa sustentable, sino también una solución económica concreta. La producción local permite sustituir importaciones de gasoil —que requieren divisas— por un combustible más competitivo.
Entre sus principales ventajas, enumeró: Un costo entre 300 y 400 pesos menor por litro respecto al diésel importado. Comercialización en moneda local, lo que reduce la presión sobre las reservas y capacidad de amortiguar el impacto de las subas internacionales.
Actualmente, el nivel de corte en los combustibles ronda el 7,5%, un porcentaje que, según el sector, quedó rezagado frente al potencial productivo disponible.
Uno de los ejes centrales del planteo fue la necesidad de diversificar la matriz energética argentina. Kusznierz propuso integrar el desarrollo del biodiésel con la expansión de los hidrocarburos no convencionales, en lugar de pensarlos como modelos contrapuestos.
“Hay que empezar a hablar también de la ‘vaca viva’ y complementarla con Vaca Muerta”, graficó, en referencia al vínculo entre el agro y la energía.
Desde su perspectiva, el biodiésel aporta beneficios estructurales que trascienden lo económico generación de empleo en el interior productivo. Mayor valor agregado en origen. Fortalecimiento del arraigo territorial y menor exposición a crisis externas.
Para el dirigente, apostar a una matriz diversificada no solo mejora la competitividad, sino que también reduce la vulnerabilidad del país frente a shocks internacionales. En ese camino, Santa Fe aparece como una pieza clave para impulsar una transición energética con sello local.
Fuente: Aires de Santa Fe/Redacción TE.




