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miércoles, marzo 4, 2026

Nación y provincias avanzan en un acuerdo para bajar retenciones y regalías al petróleo convencional

Con Vaca Muerta concentrando la mayor parte de las inversiones y la producción convencional en retroceso, el Gobierno nacional y las provincias productoras ultiman un esquema de incentivos fiscales para sostener la actividad en las cuencas históricas. La iniciativa contempla una reducción significativa de retenciones y regalías para el petróleo convencional, que a los precios actuales quedaría prácticamente exento de derechos de exportación.

La Secretaría de Energía anunciaron junto al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, un entendimiento que reduce de 8% a 0% las retenciones aplicadas al crudo convencional. El acuerdo también incluye un alivio fiscal provincial: Chubut bajará de 12% a 8% la alícuota de regalías para esta producción.

Actualmente, las exportaciones de petróleo se regulan mediante una escala móvil que fija retenciones en 0% cuando el barril internacional vale US$45 y en 8% cuando supera los US$60. Con el nuevo esquema, y con un precio del Brent en torno a los US$63, la producción convencional dejará de pagar derechos de exportación. Se trata de un cambio de peso: las retenciones al petróleo, instauradas en 2002, nunca habían sido eliminadas.

El Gobierno prevé extender este tipo de acuerdos al resto de las provincias productoras en los próximos días. Una vez que todas las jurisdicciones hayan firmado, el Ejecutivo publicará el decreto que formalizará la baja impositiva. Según estimaciones de la consultora Economía y Energía, el costo fiscal anual para Nación rondaría los US$73 millones.

La industria petrolera atraviesa un momento de quiebre, impulsado por la decisión de YPF de desprenderse de sus activos maduros para concentrarse en los yacimientos no convencionales de Vaca Muerta. Ese reordenamiento dejó un escenario de contrastes: por un lado, las áreas de alta rentabilidad en la cuenca neuquina; por otro, zonas maduras con más de 50 años, de menor rendimiento y mayor costo operativo.

Este nuevo mapa obliga a las provincias y a los sindicatos a revisar sus estrategias para sostener la actividad en cuencas que ya no compiten en términos de eficiencia con el shale.

Los números muestran un contraste profundo. Un pozo no convencional en Vaca Muerta requiere una inversión promedio de US$12 millones, produce alrededor de 1,2 millones de barriles a lo largo de su vida útil y tiene un costo total de unos US$13 por barril. Recupera su inversión entre 18 y 24 meses.

En cambio, un pozo convencional cuesta US$4 millones y produce apenas 120.000 barriles. Sus costos de mantenimiento trepan a US$35 por barril y el costo total por unidad se ubica entre US$55 y US$58, casi cinco veces más que un pozo no convencional.

Por esto, las grandes operadoras –YPF, Vista, PAE y Tecpetrol– concentran casi todo su capital en Vaca Muerta, mientras que los yacimientos maduros quedan en manos de empresas más pequeñas, enfocadas en servicios y con mayor flexibilidad operativa.

Entre enero y septiembre, la producción nacional promedió 790.000 barriles diarios, un 13% más que en igual período de 2024. De ese volumen, el 60% provino del segmento no convencional, que creció 27% interanual; mientras que la producción convencional cayó casi 4%.

La Argentina exportó 252.000 barriles diarios, de los cuales 214.000 correspondieron a la cuenca neuquina, consolidada como el motor del crecimiento petrolero.

Fuente: La Nación/Redacción TE.

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