El secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Marcelo Rucci, avanza con un proyecto político propio y apunta a extender su influencia más allá de Neuquén. Tras lograr la personería definitiva de su partido en esa provincia, el dirigente sindical comenzó a dar pasos para replicar el armado en Río Negro y La Pampa, dos distritos estratégicos por su peso en la actividad hidrocarburífera.
El espacio político impulsado por Rucci nació luego de su ruptura con el Movimiento Popular Neuquino (MPN) y se apoya en la estructura gremial petrolera, con fuerte presencia en Vaca Muerta. El objetivo declarado es construir una herramienta electoral que represente de manera directa a los trabajadores del sector y a las comunidades ligadas a la producción energética.
En Río Negro, el armado se encuentra en una etapa inicial, con contactos políticos y sindicales en zonas de influencia petrolera como Catriel y el Alto Valle. Allí, el dirigente mantiene un vínculo institucional con el gobernador Alberto Weretilneck, lo que alimenta especulaciones sobre eventuales entendimientos futuros, aunque desde ambas partes evitan confirmar acuerdos electorales.
En La Pampa, el interés del sindicalista se concentra en el área de Medanito, donde el debate por la continuidad de la explotación y las licitaciones energéticas genera preocupación por el impacto en el empleo. En ese contexto, Rucci busca posicionarse como un actor político con capacidad de incidir en decisiones que afectan a los trabajadores petroleros.
La expansión del espacio liderado por Rucci se inscribe en un escenario de reconfiguración política en la Patagonia, donde los liderazgos tradicionales conviven con nuevos intentos de representación sectorial. Con un discurso centrado en el trabajo, la producción y la defensa del empleo, el dirigente petrolero intenta trasladar su peso sindical al terreno político regional.
Fuente: Letra P/Redacción TE.




