La Universidad Nacional del Litoral inauguró este miércoles una planta solar fotovoltaica instalada en el pórtico de ingreso al Predio UNL-ATE. Bajo el lema “Energía que renueva”, la iniciativa representa no solo un avance tecnológico, sino también un paso firme en la consolidación de una política institucional centrada en la sostenibilidad y la acción climática.
La obra se enmarca en una estrategia que busca optimizar el consumo energético, uno de los principales generadores de emisiones de gases de efecto invernadero dentro de la institución y, al mismo tiempo, uno de los mayores costos operativos. Reducir este impacto constituye una decisión que combina responsabilidad ambiental con eficiencia económica.
El proyecto consistió en la instalación de un sistema On-Grid de 4,64 kWp, equipado con paneles monocristalinos de alta eficiencia ubicados estratégicamente para maximizar la captación solar. Se estima que generará alrededor de 9.000 kWh anuales, evitando la emisión de 5,65 toneladas de CO₂ por año, un ahorro equivalente al consumo eléctrico promedio de cinco hogares familiares.
Con una vida útil proyectada de dos décadas, la planta deja un legado de energía limpia para la comunidad universitaria. La inversión total fue cercana a los 13 millones de pesos y se encuadra en el programa Prosumidores 4.0, lo que permite a la UNL no solo consumir, sino también producir e inyectar energía renovable a la red eléctrica provincial.
La iniciativa también se articula con el plan de micromovilidad impulsado por la Universidad. Junto con la puesta en funcionamiento de los paneles, se presentó el primer prototipo de lockers destinados a la carga de monopatines eléctricos, con el objetivo de fomentar alternativas de transporte de bajas emisiones dentro del ámbito universitario.
Este enfoque convierte al Predio UNL-ATE en un verdadero “laboratorio vivo”, donde la planta solar funciona además como recurso educativo y de investigación para estudiantes y especialistas vinculados a la transición energética.
Un hito en la gestión institucional
Durante el acto, el rector Enrique Mammarella destacó que la inauguración cumple con los objetivos planteados al inicio de su mandato: transformar a la UNL en un modelo de gestión eficiente y sostenible. “La transición energética no es solo un desafío técnico, sino un compromiso ético con las futuras generaciones y con el desarrollo productivo regional”, afirmó.
El lema “Energía que renueva” sintetiza esa doble dimensión: la apuesta por fuentes limpias y, a la vez, el sentido del Predio UNL-ATE como espacio dedicado al deporte, la recreación y la salud, pensado para que la comunidad universitaria pueda recargar energías.
La puesta en marcha de esta planta se integra al Plan Institucional Estratégico “UNL 100+10”, donde la sostenibilidad ambiental es un eje transversal, y a la reciente aprobación de la Política de Sostenibilidad Ambiental de la Universidad. Esta formalización permitió pasar de acciones aisladas a estrategias integrales y sostenidas.
La coherencia institucional también se refleja en el posicionamiento de la UNL en rankings internacionales como UI GreenMetric, QS y THE Impact, consolidándola como referente regional en materia ambiental.
Con esta nueva instalación en el Predio UNL-ATE, la Universidad suma otro hito a los proyectos ya desarrollados en la FICH, la FIQ y la Escuela Industrial Superior, reafirmando su rumbo hacia una transición energética concreta y sostenida.
Fuente: Universidad del Litoral/Redacción TE.




