Un jurado del estado de Nuevo México, en Estados Unidos, emitió un veredicto sin precedentes contra Meta Platforms, al considerar que la compañía vulneró leyes de protección al consumidor y no garantizó la seguridad de menores en sus plataformas. La sentencia ordena el pago de 375 millones de dólares en sanciones civiles, tras determinar que la empresa permitió que niños y adolescentes quedaran expuestos a depredadores sexuales.
El fallo se conoció luego de un juicio que se extendió durante seis semanas en la ciudad de Santa Fe. Allí, el jurado concluyó que la compañía engañó a los usuarios sobre los niveles reales de seguridad en servicios como Facebook, Instagram y WhatsApp, y que no actuó con la debida diligencia frente a los riesgos que enfrentan los menores en entornos digitales.
Aunque la cifra impuesta es menor a los más de 2.000 millones de dólares que reclamaba el estado, las autoridades celebraron la decisión como un punto de inflexión. El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, calificó el fallo como una “victoria histórica”, al sostener que la empresa priorizó sus ganancias por sobre la seguridad infantil, pese a contar con advertencias internas sobre los peligros.
Durante el proceso judicial se presentaron decenas de testigos y abundante documentación que, según la fiscalía, evidenció fallas sistemáticas. Entre los puntos más críticos, se señaló que los algoritmos de la compañía habrían facilitado el contacto entre adultos con intenciones delictivas y usuarios menores de edad, amplificando situaciones de riesgo que en algunos casos derivaron en abusos fuera del ámbito digital.
El caso se inscribe en un contexto más amplio de creciente presión sobre las grandes tecnológicas por el impacto de sus plataformas en niños y adolescentes. Este debate tomó fuerza a partir de denuncias y testimonios que revelaron que las empresas conocían posibles efectos negativos en la salud mental juvenil, sin implementar cambios estructurales suficientes.
Desde la compañía, sin embargo, rechazaron la decisión judicial. Un portavoz afirmó que no coinciden con el veredicto y confirmó que será apelado. Además, defendieron que la empresa cuenta con herramientas de seguridad y políticas activas para detectar y eliminar contenidos dañinos, así como a usuarios malintencionados.
A pesar de la sanción, el impacto inmediato en los mercados fue limitado: las acciones de Meta registraron una leve suba tras conocerse la noticia. No obstante, el frente judicial continúa abierto. En una próxima etapa del proceso, prevista para mayo, se evaluará la posible imposición de cambios obligatorios en el funcionamiento de las plataformas, junto con nuevas sanciones económicas.
El fallo podría marcar un antes y un después en la regulación del entorno digital. Especialistas advierten que esta decisión podría sentar un precedente clave para futuras demandas en Estados Unidos y aumentar la presión sobre las empresas tecnológicas para reforzar sus sistemas de protección, especialmente en lo que respecta a usuarios menores de edad.
Fuente: La Nación/Redacción TE.




