El precio internacional del petróleo registró una fuerte baja y alcanzó su valor más bajo en más de un mes, luego de que Irán anunciara la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz en el marco de las negociaciones por una tregua en Medio Oriente.
La reacción de los mercados fue inmediata: el barril de Brent descendió alrededor de un 11% en pocas horas y se ubicó en torno a los 88 dólares, tras haber iniciado la jornada cerca de los 98. La caída refleja el alivio de los inversores ante la posibilidad de normalización del tránsito marítimo en uno de los puntos clave para el comercio energético global.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, había permanecido parcialmente bloqueado desde el inicio del conflicto, lo que había impulsado los precios al alza en las últimas semanas. Su reapertura, aunque condicionada al avance de las negociaciones diplomáticas, redujo las tensiones sobre la oferta y generó un giro brusco en la cotización del crudo.
Este movimiento marca un cambio significativo respecto del escenario reciente, en el que el petróleo había superado los 100 dólares impulsado por la incertidumbre geopolítica y las restricciones en el flujo de exportaciones. Ahora, con la posibilidad de una mayor disponibilidad de suministro, los precios retroceden y muestran nuevamente la alta volatilidad del mercado energético.
A pesar del descenso, analistas advierten que la evolución futura dependerá de la estabilidad del alto el fuego y de que el tránsito por Ormuz se mantenga sin interrupciones, en una región donde cualquier cambio político o militar impacta de forma directa en los precios globales.
Fuente: Diario Río Negro/Redacción TE.




