Un proyecto de generación de bioenergía desarrollado en la planta de tratamiento de efluentes Bajo Grande, en la ciudad de Córdoba, fue distinguido con el Premio SACHA, un reconocimiento internacional que destaca iniciativas de sostenibilidad, innovación y resiliencia climática en América Latina.
La distinción fue otorgada al proyecto “Generación de Bioenergías a partir de Residuos Cloacales en la Ciudad de Córdoba”, impulsado de manera conjunta por el Gobierno provincial, la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) y la Municipalidad de Córdoba. El jurado valoró especialmente su aporte a la transición energética, el aprovechamiento de recursos locales y la construcción de ciudades más sustentables.
Entre los aspectos destacados, se subrayó la capacidad de la iniciativa para articular innovación tecnológica, eficiencia energética, economía circular y mejoras en servicios públicos estratégicos, integrando el saneamiento ambiental con la producción de energía renovable.
El proyecto fue promovido por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, a través de la Secretaría de Recursos Hídricos y la Dirección Provincial de Biocombustibles y Bioenergías, con la participación de EPEC, la Municipalidad de Córdoba, la empresa SUPERCEMENTO S.A.I.C. —operadora de la planta Bajo Grande— y la firma Bioeléctrica del Grupo Biomass Crop S.A.
Además, cuenta con un contrato de abastecimiento con CAMMESA en el marco del programa RenovAr MDI, que asegura la comercialización de la energía generada, y con cartas de intención firmadas con TAMSE para la incorporación de energía limpia al sistema de transporte urbano eléctrico.
De residuos a energía renovable
La Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Bajo Grande incorpora un sistema de digestión anaeróbica que permite producir biogás a partir de lodos cloacales. Ese gas es sometido a procesos de pretratamiento y filtrado, y luego utilizado como combustible en un motor generador de 0,8 MW de potencia eléctrica, complementado con un esquema de cogeneración térmica que eleva la eficiencia global del sistema por encima del 80%.
La infraestructura instalada posibilita la valorización de más de 4.800 metros cúbicos diarios de biogás excedente, con un contenido de metano de hasta el 70%, y reduce la presencia de compuestos críticos que afectan el funcionamiento del sistema de saneamiento.
Gracias a este esquema, la planta puede generar energía suficiente para abastecer a unos 10 mil usuarios, disminuir el consumo de combustibles fósiles y optimizar la temperatura del proceso de digestión, mejorando el rendimiento general del servicio cloacal.
El proyecto se desarrolla íntegramente en el predio de la planta, ubicado sobre el camino a Chacra de la Merced, donde se encuentran los biodigestores, los sistemas de acondicionamiento del biogás y el módulo de generación eléctrica, integrados a la red interna de la instalación.
El jurado del Premio SACHA destacó especialmente los beneficios ambientales de la iniciativa, como la reducción de emisiones de metano y dióxido de carbono mediante su captura y uso energético, así como su contribución a la resiliencia climática, la disminución de la dependencia de combustibles fósiles y el fortalecimiento de capacidades técnicas locales con empleo calificado y formación profesional.
La propuesta se enmarca en los principios del Premio SACHA, que reconoce proyectos capaces de transformar el territorio, generar valor social y ambiental y promover modelos innovadores de infraestructura sostenible.
Fuente: Econojournal/Redacción TE.




