La computación en la nube se consolida como una de las innovaciones más transformadoras para la industria del petróleo y gas. De acuerdo con distintos análisis de mercado, esta tecnología muestra una proyección de crecimiento global superior al 20% entre 2023 y 2028, impulsada por la necesidad de operaciones más ágiles, integradas y eficientes.
Sin embargo, la digitalización del sector energético va mucho más allá de incorporar nuevas herramientas o automatizar procesos. También exige reforzar la protección de los datos y de los sistemas que sostienen la infraestructura operativa.
En el caso de Vaca Muerta, donde la actividad se vuelve cada vez más compleja y conectada —con sensores, pozos y ductos integrados a plataformas SCADA y redes de telemetría—, la ciberseguridad pasó a ocupar un rol central. Hoy, asegurar la continuidad operativa y prevenir amenazas digitales es tan importante como optimizar la producción, convirtiéndose en un componente estratégico para el desarrollo energético de la región.
Fuente: Neuquén al instante/Redacción TE.




