En la última semana, varios avances clave en tecnología agrícola posicionan a Argentina como un actor relevante en innovación agroindustrial. Destacan, por un lado, el aterrizaje comercial del dron DJI Agras T100, presentado por Tekron en la Expo Rural 2025, y por otro, el desarrollo de sembradoras inteligentes y soluciones de fertilización de alta precisión, anticipadas para el congreso Aapresid 2025, que se realizará del 6 al 8 de agosto en Palermo.
El DJI Agras T100, apto para grandes extensiones, duplica su capacidad de cobertura respecto de modelos anteriores, alcanzando unas 35 hectáreas por hora. Con esta herramienta, Tekron posiciona al dron como una máquina principal, no solo un complemento. Su adopción crece entre grandes productores y exige adaptaciones técnicas para el agro extensivo argentino.
Por otra parte, Crucianelli, junto a Leaf Agrotronics, anticiparon en la Rural la presentación de tecnologías como la sembradora Gringa y la fertilizadora de arrastre 3.500. Además, lanzarán soluciones como Orion by Leaf, que combina fertilización líquida con conectividad y eficiencia, consolidando el perfil agtech del encuentro.
Estas tendencias se inscriben en un contexto más amplio: el renacimiento del sector AgTech argentino, que tras años de contracción empieza a captar nuevamente interés de inversores y productores. Según Innventure, fondo de capital de riesgo agtech, se espera invertir en nueve nuevas startups durante 2025, con foco en tecnologías disruptivas en fertilización, biotecnología, trazabilidad y soluciones integrales para cultivos.
Además, plataformas tecnológicas como Agrotoken, Nat4Bio, Puna Bio, BEAM CropTech y Zavia Bio muestran la diversidad de la economía del conocimiento aplicada al agro argentino. Estas startups desarrollan soluciones que van desde stablecoins respaldadas por commodities hasta bioinsumos y proteínas sintéticas diseñadas para ambientes extremos.
Para TecnoEnergía, esta combinación de innovación aplicada y recuperación del ecosistema de startups marca una etapa clave: no se trata solo de tecnología, sino del potencial para diversificar un país agroexportador hacia soluciones con valor agregado y escala global. Los desafíos son claros: acceso al financiamiento, adaptación a regulación internacional, y consolidación de una visión estratégica de largo plazo para el sector agroindustrial.
Fuentes: Agrofy News, AgFunder, F6S.
Redacción TecnoEnergía | 2 de agosto de 2025




