La petrolera estadounidense busca reconvertir uno de sus históricos bloques convencionales en Neuquén y acelerar el desarrollo de recursos no convencionales. El proyecto contempla inversiones por US$ 13.800 millones durante la próxima década, en el marco de su solicitud de adhesión al RIGI.
Chevron decidió acelerar su apuesta por Vaca Muerta con un ambicioso plan para transformar El Trapial, uno de los yacimientos históricos de la provincia de Neuquén, en un nuevo polo de producción no convencional.
La compañía, una de las principales petroleras integradas de Estados Unidos, prevé desembolsar US$ 13.800 millones en los próximos diez años, según la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y apunta a multiplicar por tres la producción del área.
Ubicado a unos 250 kilómetros de la ciudad de Neuquén, a los pies del volcán Auca Mahuida y próximo a Rincón de los Sauces, El Trapial fue durante décadas uno de los grandes activos hidrocarburíferos de la Argentina. Hoy, Chevron busca darle una nueva etapa a partir del potencial de Vaca Muerta.
De yacimiento convencional a proyecto shale
El bloque tiene una superficie de 397 kilómetros cuadrados, equivalente a casi dos veces la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Chevron asumió su operación en 1999, luego de adquirirlo a San Jorge, y alcanzó su pico productivo en 2002, cuando llegó a generar alrededor de 60.000 barriles diarios.
El declino natural de la producción convencional llevó al área a perder protagonismo. Sin embargo, la compañía identificó en la formación Vaca Muerta una oportunidad para recuperar el potencial del bloque mediante técnicas de perforación horizontal y fractura hidráulica.
En 2022, El Trapial fue reconvertido en una Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH) y quedó dividido en dos sectores: El Trapial Este y El Trapial Curamched. Paralelamente, Chevron mantiene conversaciones con la provincia para avanzar sobre el sector restante, denominado El Trapial Oeste.
“Chevron es pionera en Vaca Muerta. Hace más de una década que apostamos por este recurso y hoy El Trapial está viviendo una transformación muy importante”, señaló Ana Simonato, Country Manager de Chevron Argentina.
Vaca Muerta entra al portfolio global
El movimiento forma parte de una estrategia más amplia de la compañía para consolidar sus activos argentinos dentro de su negocio internacional de hidrocarburos no convencionales.
En 2025, Chevron reestructuró su operación local y pasó a incorporar formalmente Vaca Muerta a su portfolio global de shale, junto con desarrollos como Permian, Bakken y DJ Basin, en Estados Unidos.
Dentro de esta nueva estructura, El Trapial ocupa un lugar central, junto con Narambuena, otro bloque estratégico ubicado en el norte neuquino que Chevron opera en sociedad con YPF.
La petrolera estadounidense mantiene además su participación en Loma Campana, donde trabaja junto a YPF y acumula más de una década de experiencia en el desarrollo masivo de Vaca Muerta.
Una nueva etapa para Chevron en Argentina
El relanzamiento de las inversiones había sido anticipado en marzo por el CEO global de Chevron, Mike Wirth, quien destacó la calidad geológica de Vaca Muerta y señaló que las condiciones de superficie que históricamente habían dificultado el desarrollo del sector estaban comenzando a modificarse.
“La geología es excelente. El problema histórico de Argentina ha estado sobre la superficie, pero con el gobierno actual esos obstáculos se están abordando de manera sistemática y estamos viendo avances reales”, sostuvo Wirth.
Con El Trapial como uno de sus principales proyectos, Chevron busca ahora trasladar la experiencia acumulada durante más de una década en Vaca Muerta a un área madura, pero con un nuevo potencial productivo. La meta es convertir un histórico yacimiento convencional en uno de los nuevos motores de crecimiento de la compañía en la Argentina.
Fuente: Econojournal/Redacción TE.




