El empresario tecnológico Peter Thiel, uno de los principales referentes del ecosistema que rodea a Donald Trump y con una relación cercana con Javier Milei, desembarcó en el negocio petrolero argentino con la compra de acciones de Vista Energy por unos US$ 76 millones.
La operación fue realizada a través de Thiel Macro LLC, el fondo de inversión mediante el cual administra parte de su cartera en los mercados financieros, y representa aproximadamente el 1% del capital de la petrolera liderada por Miguel Galuccio. La adquisición fue informada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
La inversión marca un movimiento significativo en la estrategia de Thiel. El empresario, cofundador de PayPal y uno de los principales accionistas de Palantir, concentra buena parte de sus negocios en tecnología, inteligencia artificial y defensa. En los últimos años también comenzó a posicionarse en sectores vinculados con la energía, aunque hasta ahora no se conocían inversiones de una magnitud similar en una petrolera tradicional.
Su entrada en Vista le permite, de esta manera, ganar exposición directa al desarrollo de Vaca Muerta, una de las principales apuestas energéticas de la Argentina.
Vista y el crecimiento de Vaca Muerta
Vista Energy acumuló inversiones por alrededor de US$ 7.000 millones en la Argentina y actualmente produce cerca de 160.000 barriles equivalentes de petróleo por día. Más del 70% de su producción de crudo tiene como destino los mercados de exportación.
Durante el segundo trimestre, la compañía registró ingresos por US$ 1.150 millones, un incremento del 89% interanual. La producción, en tanto, creció 32% frente al mismo período de 2025, impulsada principalmente por la expansión de sus operaciones en Vaca Muerta.
El principal activo de la empresa es Bajada del Palo Oeste, aunque también cuenta con operaciones en La Amarga Chica, Bajada del Palo Este y Aguada Federal.
A este desarrollo se suma Bandurria Norte. Vista presentó recientemente su solicitud formal para incorporar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con un plan de desembolsos estimado en US$ 5.800 millones.
La llegada de Thiel se produce, por lo tanto, en un momento de fuerte expansión de la producción no convencional y de creciente interés de los grandes fondos internacionales por los recursos de Vaca Muerta.
La inversión también se produce en el marco del acercamiento que Thiel mantiene con Javier Milei desde el comienzo de la actual gestión.
El empresario visitó la Casa Rosada el 27 de febrero de 2024, en un encuentro que no fue anunciado oficialmente y que se conoció a partir del registro de ingresos. En mayo de ese año volvió a encontrarse con Milei durante un foro del Milken Institute en Los Ángeles y, pocos días después, regresó a la Casa Rosada.
Aquella reunión fue gestionada por el empresario Alec Oxenford, quien posteriormente fue designado embajador argentino en Estados Unidos. Tras el encuentro, Oxenford destacó que Thiel consideraba que las ideas de Milei tenían una relevancia que trascendía las fronteras argentinas.
El vínculo continuó durante 2026. El 23 de abril, Milei volvió a recibir a Thiel en la Casa Rosada, mientras que ese mismo día trascendió que el empresario había adquirido una propiedad en Barrio Parque.
En los meses siguientes, Thiel incrementó su presencia en el país. Incluso participó en mayo de un torneo de ajedrez en Buenos Aires, mientras distintos medios internacionales informaron sobre el traslado temporal de parte de su familia a la Argentina.
Con la compra de Vista, Thiel amplía su exposición a un sector estratégico que hasta ahora no había ocupado un lugar central dentro de sus inversiones conocidas.
Su cartera está fuertemente vinculada con empresas de tecnología de frontera, inteligencia artificial, defensa y nuevas industrias energéticas. Entre las compañías con las que mantiene vínculos aparecen Palantir, SpaceX, Anthropic, Etched y Anduril.
La apuesta por Vista introduce ahora un nuevo componente: el petróleo y, particularmente, Vaca Muerta.
El movimiento puede leerse tanto como una decisión financiera para aprovechar el crecimiento de la producción hidrocarburífera argentina como una señal del creciente interés internacional por el potencial energético del país. La estrecha relación de Thiel con Milei y su creciente presencia en Argentina agregan, además, un componente político y estratégico a una inversión que lo conecta directamente con uno de los activos más importantes de la economía argentina.
Fuente: Econojournal/Redacción TE.




