La Provincia de Buenos Aires adjudicó a la empresa china Huawei la provisión de baterías para un nuevo sistema de almacenamiento de energía eléctrica antes de que el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, cuestionara públicamente la participación de la compañía asiática en proyectos estratégicos del país.
La decisión bonaerense volvió a quedar en el centro de la discusión luego de las declaraciones de Lamelas contra Huawei, particularmente a raíz del conflicto generado por un contrato de la cooperativa neuquina CALF para un data center vinculado con Vaca Muerta.
Frente a los cuestionamientos, el subsecretario de Energía bonaerense, Gastón Ghioni, defendió la adjudicación y sostuvo que la empresa china fue seleccionada porque presentó la mejor oferta en el proceso licitatorio.
“Huawei presentó la mejor oferta en el proceso de adjudicación y, en función de eso, no tenemos nada que objetar respecto de la decisión adoptada”, afirmó el funcionario.
Ghioni remarcó además que Huawei tiene una trayectoria consolidada en el mercado argentino y presencia internacional, por lo que consideró que la Provincia debe tomar sus decisiones en función de criterios técnicos y económicos propios.
En ese sentido, cuestionó las advertencias provenientes de Estados Unidos y las vinculó con una disputa comercial y tecnológica de alcance global.
“Los cuestionamientos planteados por la Embajada de Estados Unidos dan cuenta de una intromisión y expresan, por un lado, la obediencia del Gobierno nacional para con Estados Unidos y, por otro, la disputa comercial y tecnológica de este país con China”, sostuvo.
El programa bonaerense contempla la instalación de un sistema de almacenamiento de 25 MW de potencia y 125 MWh de capacidad, distribuido en cuatro puntos estratégicos del territorio provincial: Mar del Tuyú, Carmen de Areco, Arrecifes y Capitán Sarmiento.
La inversión estimada asciende a $31.200 millones y será financiada con recursos provenientes del Adicional de Costo de Generación Distribuida.
El objetivo es utilizar las baterías para aliviar las restricciones que presenta la red eléctrica durante los períodos de mayor demanda y evitar recurrir de manera permanente a soluciones más costosas, como los equipos de generación móvil alimentados con gasoil.
El sistema comenzará a operar cuando se detecten restricciones en el transporte o saturación de líneas y subestaciones. La activación estará vinculada a los requerimientos de TRANSBA, mientras que la operación del sistema estará a cargo de Buenos Aires Energía S.A. (BAESA).
Según explicó Ghioni, las baterías permitirán aprovechar la infraestructura durante todo el año, a diferencia del esquema de generación móvil utilizado durante los veranos anteriores, que se activaba únicamente en jornadas de demanda excepcional.
La licitación fue dividida en dos etapas. La primera correspondió al suministro del equipamiento, que quedó en manos de Huawei. La segunda comprende la obra civil y la instalación, proceso que todavía se encontraba en análisis.
La previsión oficial es que los equipos y las obras estén terminados hacia fines de 2026, mientras que la puesta en funcionamiento formal está prevista para enero de 2027.
Ghioni aseguró que los equipos adquiridos pasarán a formar parte del patrimonio provincial y tendrán una vida útil estimada de entre 15 y 20 años.
La Provincia sostiene que, si en el futuro se concretan nuevas obras de infraestructura que permitan resolver las restricciones de transporte eléctrico en alguno de los puntos seleccionados, las baterías podrían ser trasladadas hacia otras zonas donde resulten necesarias.
La adjudicación bonaerense adquirió una nueva dimensión política a partir de las declaraciones del embajador estadounidense Peter Lamelas, quien cuestionó la presencia de Huawei en infraestructura considerada estratégica para la Argentina.
El diplomático puso especialmente el foco en el vínculo entre Huawei y la cooperativa neuquina CALF, a raíz de un proyecto de data center relacionado con Vaca Muerta.
Lamelas sostuvo que la utilización de tecnología de la compañía china podría desalentar inversiones extranjeras y planteó preocupaciones vinculadas con el acceso a datos y la seguridad de la infraestructura crítica.
Las declaraciones generaron una fuerte reacción en distintos sectores, especialmente por tratarse de una intervención de un representante extranjero sobre decisiones comerciales y estratégicas adoptadas dentro del país.
En Buenos Aires, el Gobierno de Kicillof decidió mantener su posición y separar la adquisición de las baterías de la disputa geopolítica entre Washington y Beijing.
“Nuestra posición no responde a una alineación automática con una potencia u otra. Evaluamos, en cada caso, qué alternativa resulta más conveniente para la Provincia, con criterios técnicos, económicos y de eficiencia”, explicó Ghioni.
El programa bonaerense forma parte de una tendencia más amplia que busca incorporar sistemas de almacenamiento de energía para solucionar restricciones de la red eléctrica sin depender exclusivamente de nuevas obras de transporte o de generadores térmicos.
La iniciativa provincial se relaciona con la estrategia nacional de almacenamiento AlmaSADI, continuidad del programa AlmaGBA, mediante el cual se adjudicaron proyectos de almacenamiento para distintos nodos críticos del sistema eléctrico.
El plan nacional apunta a incorporar capacidad de almacenamiento en distintas regiones del país, entre ellas el NOA, NEA, Cuyo, Litoral, Centro e interior bonaerense.
Así, las baterías comienzan a ocupar un lugar estratégico dentro del sistema energético argentino: permiten almacenar electricidad y liberarla cuando la red enfrenta picos de demanda o restricciones de transporte.
En ese escenario, la decisión bonaerense de adquirir tecnología Huawei agrega un nuevo capítulo a la disputa tecnológica entre China y Estados Unidos y abre un debate que excede la cuestión energética: quién define qué empresas pueden participar de la infraestructura estratégica argentina y bajo qué criterios se toman esas decisiones.
Fuente: Provincia de Buenos Aires/Redacción TE.




