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sábado, julio 4, 2026

E-fuels: el combustible del futuro que podría convertir a la Argentina en una potencia energética

Mientras el mundo acelera la transición hacia energías más limpias, una nueva generación de combustibles comienza a posicionarse como una de las grandes apuestas para descarbonizar sectores donde la electrificación aún no resulta viable, como la aviación y el transporte marítimo. Se trata de los e-fuels, combustibles sintéticos elaborados con electricidad renovable, hidrógeno verde y dióxido de carbono capturado, que podrían convertirse en uno de los negocios energéticos más importantes de las próximas décadas.

Un estudio elaborado por las investigadoras Bárbara Chantiri y María Angélica Jaworski, de Y-TEC, y publicado en la revista Petrotecnia del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), sostiene que Argentina reúne condiciones excepcionales para transformarse en uno de los principales productores mundiales de estos combustibles gracias a su potencial eólico y solar, la disponibilidad de agua, su infraestructura energética y su capacidad logística.

Una alternativa para sectores difíciles de descarbonizar

Los e-fuels son combustibles sintéticos renovables capaces de reemplazar parcial o totalmente a los derivados del petróleo sin necesidad de modificar de manera significativa la infraestructura existente.

Su principal ventaja es que permiten reducir de forma considerable las emisiones de gases de efecto invernadero durante todo su ciclo de vida, especialmente en actividades donde el uso masivo de baterías todavía resulta inviable por cuestiones técnicas y de autonomía.

Entre ellos se encuentran el e-querosén para aviación, el e-metanol y el e-metano, además del hidrógeno y el amoníaco verde, considerados alternativas estratégicas para el transporte pesado y la navegación.

Europa impulsa la demanda

El trabajo destaca que el crecimiento de este mercado estará impulsado principalmente por las nuevas regulaciones internacionales.

La Unión Europea ya estableció metas obligatorias para incorporar combustibles sostenibles en la aviación y el transporte marítimo mediante los programas ReFuelEU Aviation y FuelEU Maritime, mientras que la Organización Marítima Internacional fijó el objetivo de alcanzar emisiones netas cero hacia mediados de siglo.

Según las investigadoras, estas políticas generarán una demanda creciente que Europa difícilmente pueda abastecer únicamente con producción propia, abriendo una oportunidad para países exportadores.

Argentina, entre los países con mayor potencial

Uno de los datos más relevantes del estudio es que el Global PtX Atlas ubica a Argentina como el tercer país con mayor potencial del mundo para producir combustibles sintéticos, solo por detrás de Estados Unidos y Australia.

Ese posicionamiento responde a una combinación de factores que pocos países reúnen simultáneamente: abundantes recursos eólicos y solares, disponibilidad de agua para producir hidrógeno verde, grandes extensiones territoriales, costos competitivos de generación renovable e infraestructura ya desarrollada, con refinerías, gasoductos, oleoductos, puertos y redes logísticas que podrían acelerar el desarrollo de la industria.

Patagonia, en el centro del desarrollo

La Patagonia aparece como una de las regiones con mayores ventajas competitivas a nivel mundial gracias a la calidad de sus vientos.

Entre los proyectos más avanzados figura Eco Refinerías del Sur, en Chubut, que prevé producir inicialmente 100.000 toneladas anuales de combustible sostenible para aviación (SAF), mientras que en Santa Cruz avanza el Proyecto Gaucho, impulsado por RP Global, orientado a producir hasta 1,7 millones de toneladas anuales de amoníaco verde destinado principalmente al mercado europeo.

Una oportunidad para una nueva industria exportadora

El estudio concluye que los e-fuels no reemplazarán de inmediato a los combustibles tradicionales ni a los biocombustibles, pero sí serán una pieza clave para alcanzar los objetivos globales de descarbonización hacia 2050.

Aunque la tecnología todavía enfrenta desafíos vinculados a sus costos y a la necesidad de ampliar la generación de electricidad renovable, las autoras sostienen que Argentina cuenta con una oportunidad histórica para transformar su potencial energético en una nueva industria exportadora de alto valor agregado y convertirse en uno de los principales proveedores mundiales de combustibles sintéticos para la transición energética.

Fuente: Ámbito / Redacción Te.

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