El gobierno de Javier Milei avanza con una fuerte reforma del régimen de Zona Fría que podría dejar sin subsidios al gas a millones de hogares y provocar subas de hasta el 55% en las facturas. La iniciativa ya obtuvo media sanción en Diputados y ahora deberá ser tratada en el Senado.
La propuesta oficial busca desarmar gran parte de la ampliación aprobada en 2021 y volver al esquema original, que contemplaba beneficios principalmente para la Patagonia, Malargüe y la región de la Puna. De esta manera, quedarían excluidos numerosos municipios de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y San Luis.
Según estimaciones difundidas por especialistas del sector energético, más de 3,4 millones de usuarios podrían perder los descuentos que actualmente reciben en sus boletas de gas. El Gobierno sostiene que el objetivo es “focalizar” la asistencia y reducir el gasto fiscal, con un ahorro proyectado superior a los $272 mil millones.
Uno de los cambios centrales del proyecto es que el subsidio dejaría de aplicarse sobre el total de la factura y pasaría a cubrir únicamente el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Esto significa que incluso quienes continúen dentro del régimen sufrirían aumentos en sus tarifas.
En las zonas incorporadas durante el gobierno del Frente de Todos, el beneficio quedaría restringido solamente a hogares que acrediten vulnerabilidad económica mediante el nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
La medida generó fuertes críticas de gobernadores, intendentes y legisladores de distintas provincias, que advirtieron sobre el impacto económico que tendría en miles de familias en pleno invierno. Desde distintos sectores de la oposición señalaron que la reforma implica un nuevo ajuste sobre los servicios públicos y cuestionaron el criterio utilizado por el Ejecutivo para redefinir las zonas alcanzadas.
Redacción TE. //




