La petrolera Phoenix Global Resources avanza con planes para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de canalizar un desembolso de 6.000 millones de dólares que le permita escalar su operación en Vaca Muerta y alcanzar una producción de 80.000 barriles diarios hacia 2030.
La compañía, respaldada por el grupo Mercuria Energy y conducida por Pablo Bizzotto, ya opera cuatro áreas dentro de la formación: Mata Mora Norte y Sur, en Neuquén, y Confluencia Norte y Sur, en Río Negro. En paralelo, mantiene conversaciones con autoridades neuquinas para sumar una nueva concesión que amplíe su presencia en la región.
El plan de inversión contempla la perforación de nuevos pozos y el desarrollo de infraestructura clave, como plantas de tratamiento de crudo y conexiones a sistemas de transporte estratégicos, entre ellos los oleoductos Oldelval y VMOS, fundamentales para optimizar la evacuación de la producción.
Desde la empresa señalan que la inclusión de la actividad de perforación dentro del RIGI —impulsada por el gobierno nacional— resultó determinante para avanzar con el proyecto, al ofrecer condiciones de estabilidad y previsibilidad económica para inversiones de largo plazo.
En este contexto, Phoenix también impulsa la expansión de la frontera productiva hacia el este de Vaca Muerta, en territorio rionegrino, una zona que hasta hace poco no era considerada viable. En el área Confluencia Sur, ubicada frente a San Patricio del Chañar pero del lado de Río Negro, la compañía ya registra algunos de los pozos más productivos de la formación.
Entre ellos se destaca el pozo X-3, que alcanza una producción cercana a los 2.700 barriles diarios, consolidándose como uno de los de mayor rendimiento dentro del play no convencional.
Con esta estrategia, Phoenix busca afianzar su posicionamiento en Vaca Muerta y capitalizar el nuevo esquema de incentivos para acelerar el desarrollo de uno de los principales activos energéticos del país.
Fuente: Energía on line/Redacción TE.




