En el marco de CERAWeek 2026, el CEO de Shell, Wael Sawan, anticipó que la compañía analiza avanzar con inversiones en proyectos de gas natural en Venezuela, con el objetivo de fortalecer la exportación de gas natural licuado (GNL).
Durante su exposición, el ejecutivo remarcó que la estrategia de la empresa está cada vez más orientada al desarrollo gasífero, especialmente en proyectos que puedan ser “monetizados” a través del GNL. En ese sentido, Venezuela aparece como una oportunidad relevante por la magnitud de sus recursos y su potencial de exportación.
Según Sawan, la compañía podría tomar decisiones finales de inversión (FID) incluso antes de que finalice 2026, siempre que se consoliden condiciones regulatorias y fiscales adecuadas. 
El principal foco de interés es el proyecto Dragón, un yacimiento de gas offshore ubicado en aguas venezolanas, que Shell impulsa junto a socios regionales. Este desarrollo resulta clave para reactivar el suministro hacia Trinidad y Tobago, donde la empresa participa en la planta Atlantic LNG.
El campo Dragón cuenta con reservas estimadas en torno a los 4,5 billones de pies cúbicos de gas y ha estado sujeto a demoras por cambios en el contexto político y regulatorio. Sin embargo, recientes flexibilizaciones y acuerdos energéticos reactivaron las expectativas sobre su avance. 
La iniciativa permitiría abastecer de gas a la infraestructura de licuefacción en Trinidad y Tobago, que actualmente opera por debajo de su capacidad debido a la falta de suministro. 
Sawan destacó que el gas ofrece un horizonte de desarrollo más inmediato que el petróleo, con plazos estimados de entre dos y tres años para concretar proyectos. Además, valoró los avances recientes en el marco legal venezolano, aunque subrayó que aún se requieren reglas claras y estabilidad para atraer inversiones a gran escala.
En paralelo, el renovado interés de compañías internacionales en el país refleja un cambio de escenario en la industria energética global, donde la seguridad de suministro y la diversificación de fuentes cobran cada vez mayor relevancia.
La apuesta de Shell por el gas venezolano se inscribe en una estrategia global centrada en el crecimiento del mercado de GNL, considerado clave en la transición energética y en el abastecimiento de mercados internacionales.
En este contexto, el desarrollo del proyecto Dragón y la posible toma de decisiones de inversión durante 2026 podrían marcar un punto de inflexión para el reposicionamiento de Venezuela como proveedor energético en la región.
Fuente: Econojournal/Redacción TE.




