Los mercados financieros internacionales comenzaron la semana con fuertes pérdidas y señales de alta volatilidad, en un clima dominado por la incertidumbre geopolítica derivada de la guerra en Medio Oriente. El conflicto con Irán, que amenaza con prolongarse más allá de lo previsto inicialmente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una ola de aversión al riesgo entre los inversores.
Las primeras repercusiones se sintieron en Asia, donde las bolsas registraron caídas pronunciadas. En Japón, una de las economías más dependientes de la importación de energía, el índice Nikkei 225 se desplomó 5,24%. El país importa cerca del 95% del petróleo que consume desde Medio Oriente, lo que amplifica el impacto de cualquier tensión en la región.
La preocupación también golpeó con fuerza a Corea del Sur. El índice KOSPI cerró con un derrumbe cercano al 6%, reflejando la sensibilidad de una economía que figura entre los mayores importadores de crudo del mundo.
En China, el panorama también fue negativo, aunque con retrocesos más moderados. El Shanghai Composite cayó 0,7%, mientras que el Hang Seng Index de Hong Kong retrocedió 1,4%, en medio de la preocupación por el impacto del conflicto sobre el comercio y la energía a nivel global.
Wall Street anticipa otra jornada complicada
La tensión también se trasladó a los mercados estadounidenses. Antes de la apertura, los futuros de Wall Street operaban en baja: el S&P 500 cedía 1,12% en el premarket, el tecnológico Nasdaq Composite retrocedía 1,16% y el Dow Jones Industrial Average caía 1,24%.
La volatilidad quedó reflejada además en el comportamiento del VIX, conocido como el “índice del miedo”, que llegó a dispararse cerca de 12% antes de moderar su avance a poco más del 8%, anticipando una jornada de fuertes oscilaciones en los activos financieros.
En Europa, la tendencia también es negativa. El Euro Stoxx 50 pierde 1,82%, mientras que el DAX alemán retrocede 1,32% y el CAC 40 de Francia baja 1,92%. En el Reino Unido, el FTSE 100 también opera en rojo, con una caída del 1,18%.
El petróleo se dispara y supera los US$100
En paralelo al desplome de las bolsas, el mercado energético vive movimientos extremos. El crudo estadounidense West Texas Intermediate llegó a saltar más de 25% en las primeras operaciones y luego moderó la suba a alrededor de 13,7%, con un precio cercano a los US$103,34 por barril, su nivel más alto desde junio de 2022, cuando se desató la guerra en Ucrania.
Algo similar ocurrió con el Brent del Mar del Norte, referencia global del mercado petrolero, que llegó a subir más de 24% antes de estabilizarse con un alza de alrededor del 13%, hasta los US$105,5 por barril. Las subas responden al temor de que el conflicto afecte la producción o el transporte de petróleo en una de las regiones clave para el abastecimiento mundial.
Metales en baja y granos en alza
En contraste con el salto del petróleo, algunos activos considerados refugio registraban retrocesos. El Oro caía 1,28%, mientras que la Plata perdía 1,15%, en un contexto donde el dólar ganaba terreno como activo seguro.
En el mercado agrícola predominaban las subas: el Trigo avanzaba 0,69%, el Maíz subía 1,52% y la Soja mejoraba 1,32%, en línea con la tendencia habitual de las materias primas a fortalecerse en períodos de incertidumbre internacional.
Fuente: Ámbito/Redacción TE




