El fuerte repunte de los precios internacionales de los principales minerales volvió a ubicar a la minería como uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento para la economía argentina. Oro, plata, cobre y litio —los cuatro metales que concentran la producción local— alcanzaron en las últimas semanas valores récord, impulsados por factores estructurales de demanda global y restricciones de oferta.
La plata llegó a los u$s113 por onza, con una suba interanual del 270%; el oro trepó a u$s5.300 por onza (+90%); el cobre se ubicó en torno a u$s5,9 por libra (+40%); mientras que el litio superó los u$s20.000 por tonelada de carbonato equivalente (LCE), también con un alza cercana al 40%. Según un informe de la consultora Invecq, citado por el economista Santiago Bulat, el rally responde a cambios estructurales en la matriz energética global, la electrificación y la creciente demanda de activos de resguardo.
Exportaciones en máximos y fuerte impacto regional
El efecto de este contexto ya se refleja en el comercio exterior. Durante 2025, las exportaciones mineras alcanzaron un récord de u$s6.037 millones, equivalentes al 7% de las ventas externas totales del país. El oro explicó cerca del 68% de ese monto, seguido por el litio, que continúa ganando protagonismo.
A nivel provincial, la minería es el principal motor exportador: representa el 84% de las ventas externas de San Juan, el 83% en Catamarca, el 81% en Santa Cruz, el 76% en Jujuy y el 31% en Salta. En el caso del litio, Argentina se consolida como un actor estratégico del “triángulo del litio”, con recursos y reservas que podrían concentrar alrededor del 22% de las reservas globales económicamente explotables.
Un pipeline de largo plazo con más de 220 proyectos clave
El país cuenta actualmente con 310 proyectos de minería metalífera, de los cuales 228 están vinculados a oro, plata, cobre y litio. Dentro de ese conjunto, 24 ya se encuentran en etapa de producción y otros 28 próximos a ingresar, mientras que el resto se distribuye entre construcción, factibilidad, prefactibilidad y exploración.
La composición del pipeline refleja el carácter de largo aliento del sector: la mayor parte de los proyectos aún se encuentra en fases tempranas, lo que implica elevados requerimientos de capital, plazos extensos y la necesidad de estabilidad macroeconómica y regulatoria para avanzar hacia la producción.
Empleo, proveedores y recursos fiscales
Más allá de las exportaciones, la minería metalífera genera más de 37.000 empleos directos y un efecto multiplicador relevante sobre el empleo indirecto, que varía según la etapa de desarrollo de cada proyecto. A esto se suma una red de más de 16.000 proveedores registrados a nivel provincial, que abarca desde servicios tecnológicos y metalmecánica hasta hotelería, gastronomía, transporte y salud.
En el plano fiscal, las provincias percibieron el último año alrededor de u$s140.000 millones en regalías (medido en pesos corrientes), además de otros ingresos derivados de esquemas de contratación local, fideicomisos de infraestructura y la participación de empresas estatales provinciales como CAMYEN, JEMSE, REMSa, FOMICRUZ e IPEEM. En términos salariales, el sector mantiene una ventaja histórica: el salario promedio minero es hoy 3,7 veces superior al del resto de los asalariados privados registrados.
Rezago regional y foco en el cobre
A pesar del potencial, Argentina sigue muy por detrás de sus vecinos. En 2025, las exportaciones mineras locales representaron apenas el 10% de las de Chile y Perú, que alcanzaron cerca de u$s63.000 millones y u$s59.000 millones, respectivamente. La brecha es especialmente notoria en cobre, un mineral clave para la transición energética, del cual el país aún no registra exportaciones significativas.
En este contexto, la exploración cuprífera concentra buena parte de las apuestas futuras, aunque las empresas advierten que la falta de definiciones claras en torno a la Ley de Glaciares podría limitar el avance de varios proyectos.
Inversiones por más de u$s32.000 millones y una oportunidad histórica
Según estimaciones de Invecq, si los precios internacionales se mantienen elevados, las exportaciones mineras podrían casi triplicarse en los próximos cuatro años y quintuplicarse hacia 2035. Para acompañar ese crecimiento, la Secretaría de Minería proyecta inversiones superiores a u$s32.000 millones entre 2025 y 2033, concentradas principalmente en cobre (67%) y litio (28%).
Con un pipeline robusto, demanda global en expansión y recursos de clase mundial, la minería argentina enfrenta una ventana de oportunidad histórica. El desafío será transformar el actual viento de cola de los precios en inversiones concretas, mayor producción y una integración más profunda al entramado productivo nacional.
Fuente: Energy Report/Redacción TE.




