El fuerte impulso que vive la industria de los hidrocarburos en el país, con Vaca Muerta como principal protagonista, abre una oportunidad histórica, pero también expone una debilidad estructural: la necesidad de contar con herramientas financieras acordes al ritmo de expansión de la actividad.
Durante 2025, la producción de petróleo y gas alcanzó niveles récord, apalancada por el desarrollo no convencional en Neuquén y otras cuencas del sur argentino. Este desempeño consolidó al sector como uno de los pilares de la matriz exportadora, aunque al mismo tiempo dejó en evidencia la creciente demanda de capital para sostener inversiones en exploración, infraestructura y servicios asociados.
El cuello de botella de las pymes proveedoras
El entramado productivo del oil & gas está conformado por un reducido grupo de grandes operadoras —entre 37 y 40 compañías— y una extensa red de más de 7.700 proveedores pymes, responsables de buena parte del empleo indirecto en rubros como logística, metalmecánica y servicios especializados.
Mientras las compañías líderes acceden con mayor facilidad a financiamiento local e internacional, las pymes enfrentan mayores restricciones. “La expansión del no convencional requiere inversiones constantes y las empresas más chicas tienen serias dificultades para acceder al crédito”, señaló Pablo Sanucci, CEO de Finvoi, fintech orientada a facilitar el financiamiento empresarial.
Según explicó, el desafío pasa por diseñar instrumentos más flexibles y adaptados a la realidad de los proveedores. “Será clave que el sistema financiero genere herramientas específicas para acompañar este proceso de crecimiento”, sostuvo.
Entre las alternativas que ya muestran resultados, Sanucci destacó la Factura de Crédito Electrónica (FCE), que permite a las pymes anticipar el cobro de sus ventas a grandes empresas. Este mecanismo contribuyó a reducir los desfasajes de caja y ofrece tasas de descuento competitivas gracias al respaldo de las operadoras.
Sin embargo, los especialistas advierten que no alcanza con soluciones de corto plazo. El leasing —especialmente en dólares, en línea con contratos y costos del sector— aparece como una herramienta clave para financiar bienes de capital. A su vez, las Obligaciones Negociables Pyme con plazos más extensos podrían abrir una vía alternativa al crédito bancario tradicional, permitiendo una planificación financiera de largo alcance.
En ese sentido, plataformas digitales como Finvoi buscan simplificar el acceso al crédito concentrando en un solo espacio las ofertas de bancos, SGR y mercado de capitales. “La idea es que las empresas puedan comparar opciones sin trámites repetitivos y elegir la que mejor se adapte a su perfil”, explicó el directivo.
Fuente: DIB/Redacción TE.




